Sábado, 31 de enero 2026, 12:26
Aryna Sabalenka, la total dominadora del cemento en el circuito femenino, se llevó este domingo una de las grandes decepciones de su carrera deportiva. Por segundo año consecutivo, la bielorrusa cedió la corona de campeona en Australia. Lo hizo ante Elena Rybakina, que remontó un 0-3 en contra en el tercer set para lograr el segundo Grand Slam de su palmarés (6-4, 4-6 y 6-4).
Sabalenka, que acabó con la toalla cubriéndole la cabeza de incredulidad, perdió la oportunidad de sumar su quinto ‘major’ e igualar los registros de Martina Hingis y Maria Sharapova. Estuvo muy cerca la bielorrusa, pero una reacción final espectacular de Rybakina le valió su primer gran título desde Wimbledon 2022.
Este sábado, en la reedición de la final de hace tres años, cuando Sabalenka privó a Rybakina de su segundo ‘major’, la historia estuvo muy cerca. La kazaja comenzó como un avión, haciéndose fuerte a partir de un primer juego pobre de Sabalenka y capitalizó a partir de ahí con su gran servicio. Este le sacó de apuros cuando tuvo que salvar las primeras pelotas de rotura y le puso a un set de sumar el segundo Grand Slam de su carrera, el primero lejos de la hierba de Wimbledon.
Pero la reacción de Sabalenka era de esperar. No en vano, su última derrota en Grand Slam sin ganar ni un set se produjo hace seis años. La bielorrusa respondió como debía. No concedió ninguna oportunidad con su servicio y tras más de una hora de partido por fin consiguió quebrar el de la kazaja, que comenzó a ver los fantasmas de 2023. Sobre todo cuando arrancó el tercer set con un preocupante 3-0 en contra.
En ese instante del partido, Rybakina llevaba una hora y media sin avistar una bola de ‘break’ y sus opciones se veían reducidas a que la bielorrusa desapareciera. Desde el primer juego del partido, la kazaja no había dañado el servicio de Sabalenka, que creía tenerlo todo bajo control y llegó a estar a dos puntos del 4-0.
Pero los nervios traicionaron a la número uno del mundo, una jugadora con dos caras. Es muy exigente consigo misma y se frustra mucho cuando las cosas no van bien. Esto muchas veces le impulsa a mejorar y atemorizar a sus oponentes, pero Rybakina le conoce muy bien. Le ha ganado en seis ocasiones, incluyendo el último precedente en la pasada Copa de Maestras, y desde ese 3-0 en contra pasó de llevar una hora y media sin bolas de rotura a romper dos saques consecutivos, ganar seis de los últimos juegos y conquistar su segundo Grand Slam. Sabalenka, como el año pasado ante Madison Keys, pierde la ocasión y, aunque su registro en pista rápida en Grand Slams desde el US Open es de 51 triunfos y 4 derrotas, ha perdido dos finales que no debería.
«Es difícil encontrar las palabras ahora mismo», dijo la kazaja, que se colocará este lunes como la tercera mejor tenista del mundo por primera vez en su carrera.
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