Si se trataba de dar una apariencia de firmeza y continuidad, la Euroliga y sus clubes propietarios han optado por la catarsis a la hora … de amortizar a Paulius Motiejunas y aupar a Chus Bueno al puesto de director ejecutivo el pasado viernes. A primera vista, la estrategia invita a adversarios como la NBA o la FIBA a frotarse las manos. En tiempos de incertidumbre y confrontación, un ejecutivo estable ayuda a trasladar cierta confianza en la estrategia a seguir. Con el relevo en la dirección general, la Euroliga da a entender que se precisa un cambio sustancial.

De la mano de Motiejunas, a los mandos desde junio de 2023, la Euroliga ha proseguido con su expansión, ha promovido el traslado de la Final Four a Abu Dabi al tiempo que sumaba al Dubai Basketball a la competición. Una mirada a Oriente que ha permitido elevar los ingresos económicos para una organización que también ha promovido bajo el mandato del lituano una serie de medidas de equilibrio financiero un tanto laxo para no molestar en exceso a los socios con la chequera más gruesa. Sin embargo, los clubes propietarios, entre los que se encuentra el Baskonia, quieren más. O al menos, aspiran a algo distinto justo en el momento en el que la NBA se emparenta con la FIBA para instaurar su propia liga en Europa, un paso más en su plan de dominio mundial.

Para la entidad que preside Josean Querejeta son tiempos de conservar todo el estatus ganado en una Euroliga de la que fue fundador. De entrada, el Baskonia otorga el consiguiente voto de confianza a Chus Bueno, que en otros tiempos fue figura antagónica del club vitoriano durante su etapa como hombre fuerte del sindicato de jugadores (ABP) y de la Federación Española de Baloncesto. La pelea judicial del Baskonia por equiparar el estatus de los comunitarios B tuvo a Bueno en el bando opositor. También fue un duro interlocutor en las negociaciones entre la Liga ACB, la ABP y la Federación para consensuar el marco de contratación.

A inicios de siglo

Ambos chocaron en los casos de los comunitarios B y el marco de contratación ACB

Aquellos pulsos son ya historia. El Baskonia y Chus Bueno combaten ahora en la misma trinchera. El club vitoriano espera acontecimientos en un escenario de la Euroliga cambiante, que ha jugado en su contra en los últimos años. La ampliación de participantes ha permitido la entrada de ‘nuevos ricos’ que multiplican la competencia y endurecen un calendario ya ultrasaturado. La entidad azulgrana trata de aguantar el tirón en una Euroliga que cada vez deja menos espacio de protagonismo a presupuestos terrenales como el azulgrana.       

El nuevo director ejecutivo entra en escena con la ya consabida unanimidad sin fisuras de Baskonia, Real Madrid, Barcelona, Olympiacos, Panathinaikos, Olimpia Milán, Zalgiris, Maccabi, Bayern, Asvel, Anadolu Efes, Fenerbahce y CSKA. Los trece clubes que mandan traspasan al dirigente catalán el ‘papelón’ de lidiar con la amenaza de una NBA con un plan para asentarse en Europa en el que puede ser el momento más crítico de la competición en sus 26 años de existencia.

Tras la marcha de Bertomeu, que abrió una brecha entre los clubes en la que el Baskonia se puso del lado del ejecutivo saliente, el liderazgo en la Euroliga está lejos de ser firme. Motiejunas llegó al poder después de años de gestión solvente en el Zalgiris. Un dirigente a pie de cancha convertido ‘jefe’ de una agrupación de propietarios con tendencias divergentes y no siempre con las mismas prioridades.

Un ‘papelón’

El dirigente catalán lidera un torneo que afronta su momento más crítico en sus 26 años de existencia

Chus Bueno llega con un perfil más asociado a la alta gestión en el negocio baloncestístico. Además, conoce bien los modos y las estrategias del ‘enemigo’ después de doce años como vicepresidente de NBA en el área de Europa, África y Oriente Medio. Su nombramiento llega con el beneplácito inicial del Real Madrid, que sigue sin firmar el acuerdo para renovar la licencia A para los próximos diez años junto al Fenerbahce y Asvel. El club blanco se aplica al doble juego de dejarse querer por la NBA sin terminar de romper con la Euroliga. Tras dejar caer a Motiejunas, el Madrid va a encontrar en Chus Bueno un nuevo interlocutor con el que puede reconsiderar posturas.

Además, Bueno también ejercerá de nuevo negociador ante posibles acercamientos con la NBA. En su plan inicial de puesta en marcha de una liga en Europa, la competición estadounidense buscó un acuerdo con la Euroliga para trabajar de manera conjunta. Entonces, Motiejunas cerró la puerta ante las exigencias de una NBA que poco menos que pedía las llaves de la Euroliga para moldearla a su imagen y semejanza haciendo tabla rasa de todo lo construido durante un cuarto de siglo. La FIBA se convirtió entonces en la entidad acompañante de la NBA en su proyecto europeo, el mismo que busca grandes urbes y quiere apoyarse en fondos de inversión saudíes y en los grandes clubes de fútbol como plataformas para echar raíces. Un paraíso de luz, color y dinero en el que no tendría cabida el Baskonia, entre muchos otros.