La regularización extraordinaria de inmigrantes anunciada el lunes por el Gobierno y Podemos ha abierto un nuevo tema de debate en plena campaña electoral aragonesa que los de Santiago Abascal han sabido aprovechar para su discurso.

El líder de Vox ha centralizado sus actos … de campaña en Aragón en la «estafa del bipartidismo» en materia de inmigración. Al igual que sucedió en Extremadura, Abascal ha adoptado un papel clave en los actos en esta comunidad autónoma para aglutinar el voto y lograr, de nuevo, una posición favorable en una hipotética negociación con el Partido Popular de Jorge Azcón.

El cambio de discurso en Aragón por parte de Vox es notable. En Extremadura, una región fundamentalmente agrícola y ganadera, los de Abascal se centraron en el campo. En cambio, en Aragón, un territorio donde se encuentra un mayor número de inmigración, han dirigido su discurso hacia la regularización anunciada por el Ejecutivo de Pedro Sánchez junto con los de Ione Belarra. Una tormenta perfecta para el relato de Vox.

Menos de un día después del anuncio de la regularización extraordinaria, Abascal publicó su primera reacción acerca del tema, la primera de muchas. «La invasión también mata. Este medio millón de regularizaciones llamará a otros millones, que agravarán aún más el colapso de la sanidad, la vivienda y la seguridad», afirmó mediante su cuenta en la red social X, añadiendo que esta medida era una simple cortina de humo por las «46 víctimas mortales de la corrupción de este Gobierno».

Ya en Aragón, más concretamente en Villarluengo (Teruel), el líder de Vox centralizó, por primera vez, su discurso en esta materia. No fue para atacar solamente al Gobierno, también incluyó a los populares. En una declaración ante los medios, explicó a Azcón que este acuerdo no beneficiaba a Vox, sino que «perjudica a todos los españoles» porque tiene «consecuencias muy negativas» y porque «no se puede premiar la ilegalidad». Inmediatamente después, aseguró que el objetivo real de la medida es ofrecer regularizarles, ofrecer ayudas sociales y dentro de un tiempo dar «la nacionalidad con mucha facilidad»: «Durante el Gobierno de Sánchez ya se ha conseguido un millón de nacionalizaciones y sabemos que quiere otro millón antes de que se pueda votar», confesó.

En Caspe (Zaragoza), Abascal dijo que serían «muchos más» los inmigrantes regularizados debido a que solicitarán la reagrupación familiar. Después de eso, «después vendrán otros millones en un proceso que nunca terminará». Por último, este sábado en Zuera (Zaragoza), donde lamentó que se estuviese haciendo elegir a los aragoneses entre la «mafia» del PSOE y la «estafa» del PP, que ha «impulsado» las políticas migratorias durante décadas.

«Durante el Gobierno de Sánchez ya se ha conseguido un millón de nacionalizaciones y sabemos que quiere otro millón antes de que se pueda votar»

Santiago Abascal

Presidente de Vox

Finalmente, en Barbastro (Huesca), Abascal negó que los inmigrantes que llegan a España estén huyendo de guerras, sino que están «llamados» por el Ejecutivo ya que «les ponen en un hotel rural con calefacción, con aire acondicionado y con pensión completa». «Esto no es inmigración. Esto es una invasión en toda regla», achacó, afirmando que «aunque les den la nacionalidad de manera fraudulenta» no «son ni serán» españoles.

Fuentes cercanas a la dirección nacional de Vox afirman que no están buscando «rentabilizar» la cuestión migratoria, sino que es una problemática que los españoles «perciben» y saben que «el único partido que está dando batalla desde hace 10 años» es Vox. «No es una cuestión de rentabilizar, sino de conciencia entre lo que perciben los españoles y nosotros denunciamos desde hace mucho tiempo», sentencian.

Los populares presentaron el pasado verano su propio plan de inmigración. Una nueva perspectiva en Génova para atraer a los votantes a inicios de un periodo electoral clave. Desde la sede nacional de Vox en Bambú, según afirman fuentes del partido, vieron esto como una estrategia tardía. «Han tenido muchas oportunidades para hacer», comentan, afirmando que no creen que los de Feijóo se basaran en sus políticas ya existentes. Recuerdan, además, que tenían «muchas oportunidades en las comunidades autónomas» para llevar a cabo nuevas acciones para paliar el efecto de la inmigración, pero «no lo han hecho». «Tiene un conflicto entre lo que dicen y lo que hacen», sentencian.

Apoyo popular en la campaña

La campaña en Aragón se enmarca en un periodo electoral complicado para la mayoría de partidos. En el PSOE, tras la debacle en Extremadura, otro mal resultado sería fatal para la formación, el PP y Vox se enzarzan en los debates de campaña mientras deben pactar aún en Extremadura, y Podemos, después de un gran resultado en Extremadura, podría quedarse fuera de las Cortes de Aragón. Por el contrario, Chunta Aragonesista e IU-Movimiento Sumar, según los sondeos, podrían aumentar su resultado de 2023.

Las diferencias entre Guardiola y Azcón, la abstención y los errores del pasado, claves para el resultado de Vox

La incertidumbre se centra, al igual que en Extremadura, en qué número de diputados logrará Vox y el poder que tendrán en una negociación junto a un PP que no logra la mayoría absoluta.

En Vox, según afirman las fuentes ya citadas, observan un mayor apoyo popular que cualquier otra campaña electoral. Notan un «cambio de percepción» con Vox: «Antes era un guiño desde la distancia. Ahora es proximidad, mucha cercanía, aliento, actos desbordados… Lo que estamos viendo es completamente diferente», celebran.

«Imagínate que cae una nevada…»

Otra de las cuestiones que condicionará el resultado de Vox será la jornada de reflexión y el día de votaciones. Reconocen que gracias a su discurso «sacan» a muchas personas de la abstención y esto provoca una dependencia al día en el que se abran las urnas. En Extremadura, a finales de diciembre —cuando se celebraron las elecciones autonómicas—, las temperaturas son más favorables que en Aragón en enero. «Imagínate que cae una nevada…», declaran, achacando que podría modificar los resultados.

La conflictiva relación entre Abascal y Guardiola en Extremadura no se extrapola a Aragón con Azcón. Mientras que la popular se centró en ganar electorado socialista debido a la caída del PSOE en este territorio, en Aragón no existe esta rivalidad, siendo otra de las claves que puede modificar el panorama en esta comunidad autónoma.

A pesar de todo, los de Abascal son cautos. Dicen, finalmente, que no volverán a repetir errores como en Andalucía en 2023 cuando perdieron más de 200.000 votos. «Aprendemos de nuestros fallos», sentencian, añadiendo, finalmente que esperan conseguir lo que los españoles quieran darles.