El UEMC Baloncesto Valladolid fue superior al Castillo de Gorraiz Valle de Egüés desde el salto inicial y, más allá de algún arreón puntual del … equipo anfitrión a lo largo del choque, la formación pucelana no vio peligrar la victoria en ningún momento. Ante la exhibición anotadora de Knotek, el juego coral del cuadro vallisoletano, y una gran defensa que provocó hasta 20 pérdidas a su rival, prevaleció. De hecho, Martín acabó siendo el único jugador que no logró encestar en el bloque pucelano. El conjunto que adiestra David Barrio sigue firme en el pulso, tanto con el Coto Córdoba como con el Insolac Caja 87, por el liderato de la conferencia oeste de Segunda FEB.
Castillo de Gorraiz Valle de Egüés:
Santana (2), Knotek (25), Yárnoz (5), Lacunza (11), Amado Alfama (11) -quinteto inicial-, Calvo (5), Gaye, Potier (9), Burgos (3) y Pablo Fernández.
71
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93
UEMC Baloncesto Valladolid:
Marín (8), Haney (16), Ordóñez (17), Martín, Ochi (12) -quinteto inicial-, Pau Isern (7), García-Abril (5), Hanna (15), Carreño (3) y Arqués (10).
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Parciales;
3-19, 21-30 (34-49), 23-20 (57-69) y 14-24 (71-93). -
Árbitros:
Alejo Sánchez (Colegio extremeño) e Ibarra Mendoza (Colegio canario). Eliminaron por faltas al jugador local Lacunza (min. 34). -
Incidencias:
Polideportivo Sarriguren. 624 espectadores.
El cuadro pucelano arrancó el encuentro con más energía que su rival. La intensidad defensiva, con mucha actividad en las líneas de pase para cortocircuitar la ofensiva del Valle de Egüés, y el acierto de hombres como Knotek y Haney otorgaron las primeras ventajas al Valladolid (4-8). Un inspirado Haney desde la línea de 6,75, secundado por Ochi en la pintura, mantuvieron a raya a un equipo sarrigurense que supo sacar provecho a sus ataques poniendo el balón en manos de sus jugadores interiores. Un triple de Potier llegó a situar a dos tantos a la escuadra navarra, pero Hanna y García-Abril volvieron a ampliar la renta en los últimos compases del primer periodo (13-19).

Cuatro tantos consecutivos de Ordóñez y dos lanzamientos desde más allá del arco de Haney estiraron la diferencia por encima de la decena de puntos (17-29). La formación anfitriona se vio obligada a parar el choque ante el vendaval ofensivo del Valladolid. El tiempo muerto surtió efecto para los intereses del colectivo blanquivioleta gracias a la irrupción de Calvo y Lacunza, aunque el poderío interior de Ochi sostuvo una ventaja cómoda para el UEMC (26-36). Lejos de conformarse con su dominio bajo el aro, el pívot tunecino encadenó dos triples para romper el choque justo antes del descanso. Potier y Amado Alfama tiraron de talento individual para tratar de revertir la dinámica, pero Hanna desde la línea de personales y Pau Isern en el triple culminaron un gran segundo parcial del elenco de David Barrio (34-49).
Dos lanzamientos de tres puntos de Lacunza y una acción de mérito de Knotek nada más reanudarse el encuentro no intimidaron al equipo vallisoletano (42-51). Ordóñez se echó al Valladolid a sus espaldas para frenar la rebelión de un Valle de Egüés que no cejó en su empeño de la mano del propio Lacunza y Amado Alfama. La aparición del juego exterior del UEMC, con Haney y Hanna como principales referencias, aguó cualquier atisbo de remontada del conjunto sarrigurense (49-62). Ni siquiera un entonado Knotek consiguió voltear una situación controlada en todo momento por el cuadro blanquivioleta (57-69).
El propio Knotek y Burgos ultimaron las opciones de su equipo en el inicio del último cuarto, pero la solidez de Arqués y el acierto tanto de Pau Isern como Haney encarrilaron un nuevo triunfo de la formación vallisoletana (62-77). Ante la abultada diferencia existente en el marcador, el Valladolid no se apiadó de su contrincante y, pese a los tantos de Potier y Knotek, Marín y Ordóñez incrementaron la ventaja hasta los veinte puntos para terminar de completar una notable actuación de los pupilos de David Barrio (71-93).