Entrevista
Hija de Lolita Flores y nieta de Lola Flores, la actriz, que ahora
protagoniza La boda, creció rodeada de una familia de
artistas que ha marcado varias generaciones en España.
Your browser does not support the video tag.
Fecha de publicación:
10 noviembre 2024, 1:06h
Actualizada:
24 noviembre 2024, 21:32h
Elena Furiase (Madrid, 1988) afronta uno de los momentos más
relevantes de su carrera con La boda,una película en la que
asume por primera vez el peso absoluto del relato. Dirigida por
Pedro Cenjor, el filme llegará a los cines el próximo 20 de febrero.
En él se reúne un reparto que incluye a Daniel Chamorro y Margarita
Lascoiti, y sitúa a Furiase en la piel de Felisa, una mujer que
vuelve a su pueblo tras fracasar en su intento de reinventarse en
Madrid, arrastrando deudas, decisiones equivocadas y una sensación
de estancamiento que atraviesa toda la historia.
Hija de Lolita Flores y nieta de Lola Flores, Elena creció rodeada
de una familia de artistas que ha marcado varias generaciones en
España. En torno a La boda, Furiase habla del personaje, de
la maternidad, del trabajo actoral, del peso del apellido, de la
exposición pública y del lugar que ocupa la familia —como apoyo y
como herencia— en su vida.
Your browser does not support the video tag.
¿Quién es Felisa y en qué momento vital la encontramos?
Felisa es una mujer llena de sueños que, por malas decisiones o
hábitos, queda atrapada en un círculo vicioso y ve cada vez más
lejana la salida hacia el éxito. Quiso montar su salón de belleza en
Madrid, pero no pudo y volvió al pueblo, llena de deudas, mintiendo
a su madre y sin rumbo claro. Una amiga peluquera le propone casarse
por dinero, ya que las bodas dejan muchos ingresos y luego podrían
separarse. La propuesta, cómica y acorde con el tono de la película,
hace que Felisa se pregunte si necesita más el dinero o la compañía
de alguien.

El ‘oversize’ será la tendencia de la temporada: lo confirma
Elena Furiase, radiante en su ‘look’ para los Premios Carmen
¿Qué descubrió de usted misma?
Descubrí que podía enfrentarme a este reto. Había hecho muchas
cosas, pero nunca había protagonizado una película ni había llevado
el peso absoluto de una trama. Al principio asusta un poco, pero
cuando te gusta tu profesión, los proyectos que te desafían son más
interesantes. Aprendí que hay cosas que asustan, pero que, si eres
valiente, sales vencedor.

Traje de VOGANA y zapatos de LODI
¿Hay alguna decisión que Felisa haya tomado que usted no tomaría
nunca?
No estoy segura, porque somos dos mujeres muy diferentes y nunca hay
que juzgar en ese sentido. Creo que hasta que no te ves en una
situación así no puedes saberlo. Desde luego, hay una decisión que
tomó Felisa relacionada con el embarazo, y fue la misma que tomé yo.
Me imagino que doy pistas. Es verdad que creo que tenemos más
similitudes que lejanías, por decirlo de alguna forma.

De Belén Cuesta a Elena Furiase: los looks de la alfombra roja
de la inauguración del Festival de Málaga
Esa experiencia personal que deja entrever, ¿cómo le ha transformado
la maternidad?
Bueno, como a cualquier mujer o a cualquier hombre. Yo creo que, si
eres una persona entregada a tus hijos, te cambia la vida. Yo
siempre pensé que no, que esto de tener hijos no me cambiaría, pero
sí: te cambian las prioridades, el tiempo, el horario, el
pensamiento, la emoción… te cambia todo.

Your browser does not support the video tag.
¿Qué le ha enseñado Felisa?
Felisa me ha enseñado que a veces idealizamos demasiado el amor:
buscamos al Príncipe Azul —o princesa, o incluso sapo—, esa persona
que nos desboca el corazón. Pero ese enamoramiento puede durar poco
y desaparecer de golpe. También me ha enseñado que la seguridad, la
estabilidad y el sentirse bien con alguien pueden ser suficientes:
un cariño que se construye, un estar a gusto, sin necesidad de un
amor desbordado.
¿Puede el amor ser una forma de salvación?
El amor como salvación, siempre, en todos los sentidos. Una cosa es
agarrarse a un clavo ardiendo y otra muy distinta es el amor, el
cariño y la estabilidad como salvación. No hay que confundirlo,
porque tampoco hay que aguantar nunca nada donde uno no esté a
gusto.
“Siempre pensé que tener hijos no me cambiaría, pero sí, te cambia
todo: las prioridades, el tiempo, el horario, el pensamiento, la
emoción”– Elena Furiase


Habla de aguantar. ¿Cree que las mujeres seguimos asumiendo más de
lo que deberíamos?
Creo que las mujeres aguantamos mucho, no solo a nivel emocional,
sino también a nivel social, laboral y judicial. Pero también creo
que cada vez estamos intentando aguantar menos.
De todo ese “aguante” que menciona, ¿hay algún ámbito en el que crea
que pesa más que en otros?
Bueno, no lo sé. Creo que se han dado muchos pasos y que las mujeres
cada vez controlamos más nuestros derechos y tenemos más opciones de
elegir, pero también depende mucho de cada caso. Hay mujeres que se
sentirán más limitadas en unos ámbitos que en otros. Ahora mismo no
te podría señalar uno concreto. Creo que depende de las experiencias
de cada una.


Jersey y falda de tablas de VICOLO con salones de LODI
La familia como refugio y como espacio donde se aprenden cosas
complejas, como el afecto o el perdón. ¿Qué ha aprendido usted de la
suya en el día a día?
He aprendido sobre todo de las mujeres de mi familia. Somos mujeres
que no nos hemos achantado ante nada ni ante nadie, y ese ha sido
siempre el ejemplo que me han dado, sin sentarse a darme lecciones.
He visto a las mujeres de mi casa siendo trabajadoras, madres,
parejas, amigas, hermanas, primas… mujeres que realmente han hecho
lo que les ha dado la gana.
Y creo que eso debería ser lo normal: que las mujeres podamos hacer
lo mismo que los hombres, sin tener que pedir permiso ni agachar la
cabeza por hacerlo.
Con naturalidad, con amabilidad y sin hacer daño a nadie. Creo que
es algo bastante evidente, pero yo he tenido la suerte de verlo en
mi casa. Eso es lo que más he aprendido. Somos una familia muy
unida, y hay mucho amor y mucho cariño entre todos.
Your browser does not support the video tag.

Usted creció rodeada de figuras como La Faraona, Lola Flores, una
herencia artística y emocional muy intensa. ¿Cómo ha influido ese
legado en su manera de estar en el mundo?
Yo creo que no seríamos como somos si nuestra abuela no hubiera sido
Lola. No solo quiénes somos, sino cómo somos. Al final fue la
primera que sobresalió a nivel artístico en la familia —bueno, mi
abuela Rosario también, obviamente—, pero Lola marcó un camino.
Y es tu abuela. Creo que todos estamos influidos por nuestros
abuelos si hemos convivido con ellos. Te dejan una marca, una
energía, unas enseñanzas. No sé si para bien o para mal, pero está
claro que hay mucho de mí y de todos nosotros ahí. Y eso es porque
ella era Lola Flores, obviamente.
Más allá del mito, ¿qué recuerda de ella en lo cotidiano?
Yo era muy pequeña, tenía seis años. Recuerdo mucho estar con ella,
pero desde el lugar de la abuela. Cantarnos, ponernos sus joyas,
preguntarnos si habíamos comido, hacernos tonterías. El recuerdo que
tengo de ella es ese, el de abuela, y te diré que casi lo prefiero.
Entre el legado de su abuela y la cercanía artística y vital con su
madre, ¿cómo está construyendo su propia voz dentro de ese linaje
familiar?
Sigo buscándola. Es difícil cuando tienes figuras tan conocidas y,
sobre todo, tan altas. A veces proyectan sombra, pero también dan
cobijo. Para mí no es un peso, ni mucho menos. Me alegro muchísimo
de haber nacido en esta familia, no solo a nivel profesional, que
también, sino sobre todo a nivel emocional.
Poco a poco. Me dedico a esto porque realmente me gusta, porque así
lo he sentido siempre. Probablemente tenga mucho que ver con haberlo
mamado y con que mi madre se haya dedicado a esto, porque al final
es lo que ves. Yo sigo ahí, buscando mi propia voz, sin creer que
merezco más que nadie, intentando hacer mi propio camino.
Your browser does not support the video tag.

Biker de piel, botas de AllSaints y medias de WOLFORD
¿Cómo ha vivido que su apellido sea a la vez un regalo y una carga
en su carrera?
Artísticamente me llamo Elena Furiase, como en mi DNI. Lo pensé
mucho, porque cualquiera que conozca a la familia Flores sabe
ubicarme. Elegí usar Furiase para pasar más desapercibida y que, si
se daban cuenta de que era una de las Flores, pues fenomenal.
Se abren muchas puertas por el cariño de la gente —productores,
directores o compañeros que trabajaron con mi familia—, pero en el
trabajo a veces se me mira con lupa. Por eso sentí que no hacía
falta poner el apellido por delante, y no me he equivocado: muchas
veces me presento y, días después, descubren que soy hija de… y eso
es bonito, pero no necesario.
Your browser does not support the video tag.

¿Cómo le ha influido ver a su padre priorizar su salud y retirarse
tras el virus?
Es un tema del que casi no hablo, porque él decidió mantenerse
completamente alejado. Tuvo un problema muy grave que le dejó
secuelas y no podía seguir con el estrés ni el nivel de exposición
de nuestra profesión. Lo respeto y lo adoro; cualquier decisión que
tome está bien para mí.
Su madre ha estado muy presente en su vida y su carrera. ¿Qué
enseñanzas le ha transmitido, aunque no lo pretendiera?
Como las de mi familia: ser una mujer honesta, fiel a sus
principios, trabajadora, madre… Todo lo que la sociedad exige a las
mujeres y además sonreír. Para mí, mi madre es un ejemplo, tanto
como mujer como profesional, y la admiro mucho.
¿Hay algún consejo suyo que siga recordando como hija?
No es que me dé consejos formales. Son charlas de madre e hija en
las que muchas veces yo le doy luz a ella y, de pronto, ella me
ilumina a mí también. Depende del momento y de la ocasión. Sí que te
quedas con cosas, pero no podría resumirlo en una frase concreta.
“Elegí usar el apellido Furiase para pasar más desapercibida. Se
abren muchas puertas por el cariño de la gente, pero en el trabajo
a veces se me mira con lupa”– Elena Furiase
Top y pantalón de THE LOOM

Your browser does not support the video tag.
Al hacerse pública la historia de su tío Antonio a través del
documental, ¿cómo se vivió y se procesó emocionalmente dentro de la
familia?
Este documental lo creó Alba, junto con Isaki Lacuesta y Elena
Molina, y es una obra de arte. Es precioso, emotivo, muy elegante, y
trata temas muy duros de manera sensible y artística. Al final, mi
tío Antonio era sensibilidad, arte y amor, y de eso también hemos
aprendido.
Nos implicamos porque Alba estaba detrás y porque era una buena
oportunidad para dejar de temer ciertas preguntas, para dar
respuesta al público sobre posibles ideas equivocadas acerca de mi
tío y, al mismo tiempo, para nosotras, como una manera de hablar de
lo ocurrido. Este documental abre heridas pero también sana.
Si hubiera podido, ¿qué le hubiera preguntado a su tío?
Más que una pregunta, me hubiera gustado que estuviera.
Your browser does not support the video tag.

¿Qué límites personales la ayudan a sentirse más libre dentro de su
vida pública?
Intento ser siempre una persona real. Obviamente, aquí soy
políticamente correcta, pero luego, en una conversación privada, no
dista mucho de cómo hablo con mis amigas. Puedo ser coloquial y
compartir algo de mi vida personal, pero no me creo un personaje.
Eso da cierta relajación, porque no tienes que cambiar
continuamente. Además, en mi vida privada intento exponerme lo justo
y necesario, siempre desde la realidad.
¿Qué límites personales la ayudan a sentirte libre en su vida
pública y en redes?
No muestro a mis hijos; si subo fotos, son de espaldas o con la cara
tapada. Tampoco enseño mi casa ni cuento todo lo que hago, y cuento
solo lo justo. Antes contaba mi vida a cualquiera que me maquillara;
ahora no. Intento ser siempre auténtica: puedo ser coloquial y
compartir parte de mi vida, pero no me creo un personaje. Con el
equipo puedo ser cercana y crear un buen ambiente, pero respetando
los límites de todos. Eso me da libertad y seguridad.

En cuanto a su exposición mediática, ¿qué pesa más: lo que se dice,
lo que se asume o lo que se inventa?
Creo que siempre pesa más lo que se dice. En mi caso, la mayoría de
las veces es positivo, así que no molesta. Pero cuando se dice algo
malo sobre ti y es cierto, eso sí pesa. Lo que se asume deja de
pesar cuando se acepta, y lo que se inventa puede dar rabia, pero no
afecta, porque es mentira: lo desmientes, sale a la luz y ya está.
Para terminar, ¿qué espera que se lleve la gente de Felisa?
Que sientan, piensen o se vean reflejados en ella. Es una historia
de personas normales y creo que mucha gente se identificará. Además,
deja un mensaje bonito: uno puede encontrar la horma de zapato en el
lugar menos esperado y con la persona menos esperada. La película
transmite esperanza.
Más noticias