Roma lleva siglos compartiendo su patrimonio con el mundo, pero la presión turística ha alcanzado un punto difícil de sostener. Hasta 70.000 visitantes llegan … a concentrarse a diario en+ los enclaves más fotografiados de la capital italiana, una afluencia que las autoridades quieren gestionar de forma más ordenada. Desde este lunes, acercarse a la Fontana di Trevi ya no será gratuito. El Ayuntamiento romano ha implantado un sistema de acceso con entrada a la zona más próxima de la fuente para aliviar la masificación.
La medida afecta únicamente al área conocida como catino, el punto desde el que se contemplan de cerca las esculturas y donde se lanza la tradicional moneda. El acceso a la plaza y la vista general del conjunto seguirán siendo libres, de modo que nadie se quedará sin ver el monumento, aunque sí cambiará la forma de vivir la experiencia.
El precio fijado es simbólico. Dos euros por persona para disfrutar de las vistas desde una posición privilegiada. El horario de acceso de pago se extenderá, con carácter general, desde las 9.00 hasta las 22.00 horas, aunque entre semana comenzará algo más tarde, a las 11.30. Fuera de ese tramo, el perímetro quedará abierto de nuevo.
Dónde comprar los tickets
No todos tendrán que pasar por caja. Los propios residentes podrán acceder sin coste mostrando su documento de identidad. También estarán exentos las personas con discapacidad y sus acompañantes, los menores de seis años, los guías turísticos y quienes dispongan de la tarjeta MIC, que permite el acceso anual a los museos cívicos de la ciudad.
La entrada no será nominativa ni estará vinculada a una fecha concreta, lo que facilita la organización del viaje. Bastará con adquirir el ticket y utilizarlo dentro del horario establecido. Los interesados podrán adquirirlo en los terminales de pago automático que se instalarán en las inmediaciones y puntos de venta autorizados, así como en oficinas de información turística. También existirá la opción de compra ‘online’ a través de la web oficial municipal.
La Fontana di Trevi no será el único lugar afectado por esta política. Desde este mes, otros espacios emblemáticos de la ciudad también pasarán a ser de pago, como varios museos cívicos y la Villa di Massenzio. El Panteón, por su parte, ya exige entrada desde 2023.