Decepción en San Mamés. Una parte significativa de la hinchada despidió al Athletic con pitos al descanso después de una primera parte pésima, marcada por … la falta de ideas, desajustes defensivos y una clara superioridad de la Real Sociedad. El equipo rojiblanco atraviesa una dinámica muy preocupante: solo ha sumado uno de los últimos quince puntos en Liga, y las sensaciones sobre el césped no invitan precisamente al optimismo. El conjunto de Valverde se vio claramente superado por su rival.
Si el marcador no fue más amplio al descanso fue exclusivamente por Unai Simón, el mejor del Athletic en la primera mitad, y porque Areso sacó desde la línea de gol un remate a bocajarro de Oyarzabal en el minuto 5. El guardameta realizó cuatro paradas, dos de ellas de enorme mérito ante Pablo Marín y Gonçalo Guedes. En el otro área, en cambio, Remiro fue un espectador: no tuvo que realizar ni una sola.
El 0-1 llegó en el minuto 36 y resumió todos los males rojiblancos. Tras un córner sacado en corto y muy mal defendido el balón cayó a Gonçalo Guedes, quien soltó un derechazo desde fuera del área imposible para el portero. Fue el sexto gol del portugués con la Real, confirmando su espectacular momento de forma (6 dianas y 2 asistencias), y castigando la desatención defensiva del Athletic.
Alivio final
La despedida fue algo más tranquila. El arreón final de los rojiblancos calmó a la grada, que celebró el gol de Galarreta en el tramo final con cierto alivio. Fue en el minuto 87 cuando se convirtió en el héroe local. Se fue de dos rivales en el vértice del área y soltó un zarpazo al segundo palo imparable para Remiro.