El futuro del tratamiento para el cáncer tal vez pudiera incluir una dosis de cada donada. Un par de pequeños ensayos que se dieron a conocer esta semana descubrieron que el trasplante de microbiota fecal (FMT, en inglés) – administrado afortunadamente, en píldoras – potencialmente podría mejorar otros tratamientos para combatir el cáncer.

Los dos trabajos se llevaron a cabo en Canadá y se publicaron el miércoles en Nature Medicine. En un ensayo con gente que tenía cáncer de riñón avanzado el FMT pareció reducir los efectos colaterales de la inmunoterapia. En el otro, afirman que mejoró los resultados de personas con cáncer de pulmón o melanoma bajo tratamiento con inmunoterapia. Los hallazgos sugieren que el FMT podría ser un añadido prometedor a lo que ya es un valioso aporte en el tratamiento de cánceres avanzados, dicen los investigadores. El trabajo internacional incluyó a científicos de Italia, EE.UU., y Francia.

Caca en píldoras

El microbioma de los intestinos es la comunidad de bacterias que tenemos en el tracto digestivo, y forma parte importante de nuestra salud. Varias afecciones se han vinculado con la disfunción del microbioma. El FMT reconstruye el microbioma de la persona utilizando las bacterias intestinales de alguien sano.

El FMT es muy efectivo como tratamiento de infecciones recurrentes de C. difficile. Lamentablemente ha sido difícil encontrar otras aplicaciones consistentes. Uno de los factores limitantes es que el tratamiento tiene que administrarse por medio de enemas o colonoscopias. Pero los científicos del Instituto de Investigaciones Lawson, parte del St. Joseph’s Health Care London de Ontario, trabajaron para desarrollar píldoras de FMT que se administran por vía oral. Los dos trabajos de investigación utilizaron estas píldoras.

En un ensayo de Fase I de los investigadores de Lawson y el Instituto de Investigación del Centro de Ciencias de la Salud LHSCRI, el FMT se administró a 20 pacientes con carcinoma de células renales metastásicas. Los pacientes habían tomado drogas de inmunoterapia, que son tratamientos que mejoran las defensas naturales del sistema inmune contra el cáncer.

En comparación con el tratamiento estándar, los participantes informaron haber tenido menos efectos colaterales relacionados con la inmunoterapia, tales como urticaria, náuseas y diarrea. Alrededor del 50% de las personas también mostró respuesta al tratamiento, una tasa mayor que la que suele verse en este tipo de medicación, aunque el estudio no tenía como intención primaria la evaluación de la efectividad.

Los investigadores del centro de investigaciones del Centro del Hospital de la Universidad de Montreal llevaron a cabo el segundo estudio de Fase II. Los pacientes con cáncer del pulmón avanzado o melanoma recibieron FMT e inmunoterapia, y su tasa de respuesta fue del 75% al 80%, por encima del 39% que típicamente se observa, indicaron los investigadores.

Etapa inicial pero prometedora

Los estudios son de tamaño reducido por lo que los resultados deben tomarse con precaución. Pero por cierto, presentan argumentos para que se realicen estudios más grandes y extensos que pongan a prueba el FMT como añadido al tratamiento contra el cáncer. Algunos estudios ya están en desarrollo.

“Usar el FMT para reducir la toxicidad de las drogas y mejorar la calidad de vida del paciente al tiempo de mejorar su respuesta clínica al tratamiento contra el cáncer es algo muy importante que nunca antes se había hecho para el tratamiento de cáncer de riñón”, dijo Michael Silverman, autor de ambos estudios y jefe del programa de enfermedades infecciosas del St. Joseph’s health Care London de Ontario, en declaraciones del LHSCRI.

Incluso en forma de píldoras, la donación de cada tal vez suene a demasiado para algunos. Pero bien podría ayudar a salvar las vidas de quienes no responden a los tratamientos habituales.

Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Lucas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.