Victoria de prestigio del Inveready Gipuzkoa Basket en su vuelta al José Antonio Gasca cinco años después de que jugase su último partido como local … en el pabellón donostiarra. El conjunto guipuzcoano derrotó al Estudiantes y a toda su pléyade de estrellas jugando como mandan los cánones en el vetusto pabellón: sin dar un balón por perdido, luchando por todos los rebotes y aprovechando los momentos de acierto para distanciarse en el marcador. Con Andy Panko, el Sheriff, presidiendo el partido junto a Ignacio Núñez e Iñaki Almandoz, el público que rozó el lleno se lo pasó en grande. Estalló con una bandeja del ibartarra Gaiza Maiza a falta de un minuto para la conclusión poniendo un definitivo 71-63 en el luminoso. Apretó el puño, miró a la grada y dijo: «Esto no se nos puede escapar».
De nada sirvió que, una vez más, el Estudiantes lanzara más tiros libres que el Gipuzkoa Basket o que los árbitros anularan una canasta de Korsantia de manera incomprensible. El GBC fue mejor que su rival y es un dato muy a tener en cuenta para la recta final del campeonato. El único lunar fue la lesión en el tobillo de Tanor Ngom, después de que el gigante de Dakar levantara al público de sus asientos con sus mates.
Comenzó bien el GBC y terminó mejor. Cogió la delantera a mitad del segundo cuarto y no dejó de llevar el mando en ningún momento. Partidazo de Nicolau, Ngom y Korsantia, y dosis de gran baloncesto de Varela y Gaizka Maiza, más los picotazos de Tate, McGhie y Hanzlik desde el triple. Alcanzó el GBC nueve de ventaja en un par de ocasiones para algarabía del público, pero el ‘Estu’ siempre encontraba un resquicio para acercarse, unas veces con Nwogbo y otras con Garino y Granger.
De hecho se puso a dos puntos al inicio del cuarto de la verdad (59-57). Sin embargo, el GBC tuvo la mente fría, peleó lo indecible y el espíritu del Gasca hizo el resto. Los tripes de Hanzlik y Maiza, más una penetración de Jalen Tate, fueron poniendo el lazo al partido. La pelea por el rebote en defensa terminó dando a los locales un triunfo que les deja en quinta posición: y no sólo en playoff, sino con el factor cancha a favor.