El Casademont cayó este domingo ante el Valencia Basket (67-72), en el pabellón Príncipe Felipe, y puso así punto final a una racha de 15 victorias consecutivas en la Liga Femenina. Las aragonesas lograron sobreponerse a una desventaja de 14 puntos y empataron el duelo en los últimos compases, pero las levantinas mostaron mayor acierto en los instantes decisivos.
Tras el encuentro, el entrenador del cuadro aragonés, Carlos Cantero, se quejó de los colegiados: «Ha sido un partido muy condicionado por el arbitraje. No estoy diciendo que el arbitraje haya sido malo para nosotros, sino que ha sido malo para ambos equipos», se lamentó el técnico.
«En el minuto 3, ya le he avisado al árbitro de que se les estaba yendo el partido. Si yo lo he visto, supongo que ellos lo habrán visto también», añadió el entrenador del Casademotn Zaragoza, quien dijo sentirse «muy orgulloso» de sus jugadoras.
Mirando a la Euroliga
«Los dos equipos teníamos la mente puesta en lo que pasa el próximo miércoles, en el partido de la Euroliga», admitió Cantero, que también habló de los errores que apartaron al Casademont de la victoria: «Malos porcentajes en el tiro de tres, muchas pérdidas de balón. En estos aspectos, el Valencia Basket ha estado mejor», reconoció el técnico, quien felicitó al rival por el triunfo capturado en el pabellón Príncipe Felipe. «Ojalá les dé confianza para el encuentro que tienen el próximo miércoles», deseó.
«A nivel de mentalidad, este partido nos tiene que dar fuerza. No estoy enfadado con el equipo, ni con el resultado. Sí estoy enfadado con el arbitraje que hemos tenido los dos conjuntos», reiteró Cantero.
El Casademont recibirá el próximo miércoles al DVTK, en el pabellón Príncipe Felipe, con el reto de clasificarse para la Final Six de la Euroliga. Las zaragozanas lograrán su objetivo si ganan a las húngaras.