- Entre las principales quejas, pelotones numerosos circulando en paralelo por carreteras, invasión de aceras y paseos marítimos, conflictos con vehículos y peatones o una sensación de saturación en zonas residenciales
- También se está ultimando un estudio comarcal ante el malestar de poblaciones de menor tamaño con el fenómeno ciclista
Del dicho al hecho. La pasada semana, el Ayuntamiento de Calp advirtió de que iba a tomar medidas para regular el boom del turismo ciclista. El gobierno local considera que muchos visitantes foráneos que integran los pelotones que copan ahora mismo las carreteras de la Marina Alta se comportan de forma incívica y sin respetar a la gente autóctona de la comarca. Pues bien, ahora el ejecutivo de Calp ha empezado a concretar cuáles deben ser esas actuaciones.
1.UN ESTUDIO COMARCAL
Según el concejal de Promoción Turística, el socialista Marco Bittnner, se está ultimando un estudio específico para analizar el impacto real de este tipo de visitantes y emprender acciones que permitan mantener el beneficio económico de la actividad sin comprometer la seguridad ni la calidad de vida en calles y carreteras.
Lo mollar es que se trata de un análisis a escala de toda la Marina Alta, porque ahora mismo esta nueva modalidad turística no afecta solo a los núcleos costeros sino a todo el territorio, incluidos pueblos pequeños que andan muy molestos con este fenómeno.
2. CAMPAÑAS EN NEGOCIOS
Además Bittner adelantó que otra posible alternativa será emprender campañas en hoteles y empresas: adelantó que existen más de veinte negocios vinculados a la actividad ciclista que han abierto en Calp en la última década. Y que pueden convertirse en un magnífico altavoz para concienciar a los usuarios de la necesidad de un comportamiento cívico.
3. REGULACIONES EN LAS CARRETERAS y VIALES
Otras acciones estriban en reforzar el respeto a las normas de tráfico tanto para turistas como para residentes divulgando la necesidad de una mayor prudencia en las carreteras. En este sentido, se baraja la limitación de rutas en determinadas zonas, la regulación de horarios y tamaño de grupos o la señalización especifica en carreteras.
En estas últimas, el Ministerio ya marcó la pintura vial de la salida de la AP-7 a Calp y Altea de color rojo, en una medida experimental para zonas de accidentes frecuentes. Y se ha colocado señalítica vertical para advertir de la frecuencia del tránsito de bicicletas en todo este entorno.
Un ciclista pasa arrastrando una maleta ante el humedal de Les Salines.
4. CÁMARAS Y POLICÍA LOCAL
Más medidas, añadió este concejal, consisten en el límite de velocidad de 30 kilómetros por hora en todo el municipio, el uso de cámaras de vigilancia en semáforos y rotondas de las arterias extremas de Calp, o el control policial, con multas y sanciones.
Entre las principales quejas detectadas, grupos numerosos circulando en paralelo por carreteras, invasión de aceras y paseos marítimos, conflictos con vehículos y peatones y una sensación de saturación cada vez más acentuada en zonas residenciales.
No es, sin embargo, una cruzada contra este tipo de negocios. Bittner recordó que el turismo deportivo ya supone el 3,3 % del PIB nacional, y es fundamental para mantener abiertos muchos hoteles y servicios durante los meses de menor afluencia turística.
Además, este regidor enumera otros efectos sociales positivos: así, se ha producido un incremento de la presencia de bicis pertenecientes al alumnado en los aparcamientos de los centros educativos «lo que demuestra que la cultura de la bicicleta tiene aspectos positivos porque permite una movilidad sostenible y se va imponiendo entre las nuevas generaciones como un método de transporte fiable».
Bicis estacionadas en la zona educativa del municipio.
Pero sí que es cierto que este rendimiento económico y hasta social no puede convertirse en una molestia permanente para quienes vivan todo el año en el municipio. En una entrevista a este periódico, la edil de Planificación Turística de Calp, Mireia Ripoll (Compromís), advirtió de que la Marina Alta corre el peligro de convertirse en un parque temático para ciclistas y que como todo boom turístico genera sobre todo al principio efectivos negativos que hay que corregir.


