El Valencia Basket ha aterrizado este lunes en Estambul con la certeza de que disputará su partido contra el Anadolu Efes de Pablo Laso este … martes (18:30 horas, Turkcell Basketball Center) pero sin saber el lugar donde se disputará el siguiente partido de la gira que le va a tener fuera durante toda la semana. Nada más terminar el partido del domingo contra el Hiopos Lleida, en la última actualización de seguridad del viaje, la expedición ya estaba advertida del asterisco. El motivo, como todo lo que ocurre en torno a la participación de los equipos de Israel en las competiciones de baloncesto, es la seguridad. La escalada bélica entre Estados Unidos e Irán, con el gobierno de Donald Trump preparando un ataque inminente ha puesto en alerta a las autoridades israelíes tras la respuesta del régimen iraní, en voz de su líder supremo Alí Jamenei: «Los estadounidenses deben saber que si inician una guerra, esta vez será una guerra regional. Nosotros no queremos atacar a ningún país pero la nación iraní dará un fuerte golpe contra cualquiera que la ataque y la acose». En esa guerra regional, Israel sería el gran objetivo.
Esa escalada de tensión es la que está estudiando la Euroliga, en contacto con la Interpol y también con las autoridades de los dos países que representan al Hapoel Tel Aviv y al Valencia Basket. En lo que se refiere al club taronja, tal y como ha podido confirmar este periódico, el Gobierno de España y la Policía Nacional están monitorizando la situación para asegurar, como primer cometido, la seguridad de la expedición valenciana y, llegado el caso, solicitar o ayudar para que el partido de Tel Aviv se cambie de sede si hay cualquier atisbo de riesgo inminente. También lo puede activar en cualquier momento el propio gobierno de Israel, que tiene un protocolo para cerrar las fronteras en caso de advertir un ataque. Algo que ha ya se ha activado en los últimos años en varias ocasiones y que incluye el cierre del espacio aéreo. En caso de tomar esa decisión drástica impediría volar, como es lógico, al Valencia Basket a Tel Aviv.
El Hapoel ha viajado a Belgrado para disputar su partido este martes contra el Estrella Roja. La capital serbia y la búlgara, Sofía, son las dos opciones que maneja la Euroliga en caso de tener que cambiar la sede del partido entre el Valencia Basket y el Hapoel Tel Aviv. Los dos equipos ya están avisados de la situación, pero ya hay uno que se ha mostrado contrario a esa opción. Ha sido el club de Ofer Yannay que, además, ha acusado en un comunicado al Valencia Basket de no querer presentarse a jugar en Tel Aviv: «En las últimas horas, se ha publicado la noticia de la intención del Valencia de no asistir al partido del jueves en Israel. Desde nuestra perspectiva, dado que el Valencia viajó a Israel hace cinco semanas, que el Bayern de Munich jugó en Israel la semana pasada y que el Partizán lo hará mañana, no hay motivo para no celebrar el partido en Israel. El Hapoel IBI Tel Aviv espera y está preparado para celebrar el partido en Israel, junto con nuestra afición roja. Estamos a la espera de información oficial al respecto por parte de la Euroliga y, si hay alguna actualización o cambio, la publicaremos y compartiremos en consecuencia». Es decir, que si toma la decisión de que se juegue en Sofía, la primera opción, o en Belgrado, la más cómoda para el Hapoel que ya está allí, sería contra la voluntad del Hapoel.
Mientras no haya una decisión definitiva, el equipo de Pedro Martínez mantiene el viaje que tenía previsto. Tras el encuentro frente al Efes, arrancaría el mismo protocolo de seguridad plasmado desde que terminó el encuentro en El Pireo de diciembre hasta que se disputó en Jerusalén el encuentro contra el Maccabi. Es decir, blindaje absoluto de la agenda y secretismo total para garantizar la seguridad. No habrá ningún detalle del viaje taronja a Israel, lo que engloba desde el hotel donde se hospedará hasta la agenda de entrenamientos, y la Euroliga obligará a desplegar el dispositivo de seguridad pactado.
El dato que no admite ninguna duda es que la hemerotecan tiene ya demasiados cruces de camino del Valencia Basket con las escaladas de violencia en Israel. Sin tener nada que ver, ni culpa, siempre está en medio. Desde lo que ocurrió en marzo de 2004, cuando el entonces Pamesa se negó a viajar a Tel Aviv al entender que no se daban las condiciones de seguridad para disputar un partido en medio de un ataque cruzado entre el gobierno de Israel y Hamás, han ocurrido hasta cinco episodios de máxima tensión en la previa de partidos de la entidad valenciana contra equipos israelíes. En diciembre de 2017, el Valencia Basket viajó a Israel para enfrentarse al Maccabi de Neven Spahija. Nada más aterrizar, la capital se blindó tras la amenaza terrorista de Hamás de una tercera intifada como respuesta al reconocimiento de Donald Trump a Jerusalén como capital de Israel. Afortunadamente, todo se quedó en un susto pero se vivieron momentos de tensión al estar el hotel de los taronja muy cerca de la embajada americana.
En octubre de 2023, la ciudad de Valencia se blindó para la visita del Maccabi en lo que fue el primer partido fuera de Israel del conjunto de Tel Aviv tras los atentados en su territorio. El partido no fue a puerta cerrada pero el despliegue de seguridad fue tan imponente, con arcos de detección de metales en la Fonteta y despliegue de armamento militar, que la gran mayoría de los aficionados decidieron seguir el partido por televisión o por la radio. El tercer episodio fue el partido de la primera vuelta de esta temporada contra el Hapoel, que obligó a cerrar el Roig Arena. El cuarto, el partido de Jerusalén del pasado 18 de diciembre, el primero de un equipo español a Israel desde que comenzaron los ataques a Gaza que han costado la vida a decenas de miles de civiles. Ahora, de nuevo, el Valencia Basket está en medio de un clima de tensión que no ha buscado.