No paró de subir al escenario del Cripto.com Arena en Los Ángeles para recibir un Grammy tras otro. Al fin y al cabo, fue el gran triunfador de la noche de los premios de la Academia Nacional de Grabación de Artes y Ciencias, el nombre de la institución que otorga los galardones más importantes del mundo de la música. Además, con su Debí tirar más fotos hizo historia al alzarse con la estatuilla a mejor Álbum del Año con un trabajo completamente en español. Y en esos discursos, Bad Bunny no dudó en mostrarse reivindicativo con las políticas de Donald Trump.
«Quiero dedicar este premio a todas esas personas que tuvieron que abandonar su patria, su país, para seguir sus sueños», comenzó diciendo en un discurso en el que predominó el idioma español, una muestra clara de que sus palabras tenían como destinatario al mandatario norteamericano y su política represiva con los inmigrantes. «Y antes de decirle gracias a Dios, voy a decir: fuera ICE», afirmó acerca del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.
«No somos salvajes, no somos animales, no somos aliens [palabra que ha usado el presidente estadounidense para referirse a quienes llegan al país]. Somos humanos y somos estadounidenses», subrayó antes de una enorme ovación por parte de los asistentes. Porque el artista, que en marzo cumplirá 32 años, se siente plenamente norteamericano y está a unos días de entrar a formar parte de la historia de uno de los eventos más totémicos de la cultura deportiva de EEUU: en el Levi’s Stadium de Santa Clara, en California, será el protagonista del intermedio de la Super Bowl.
Pero a pesar de su vida en Estados Unidos, Benito Antonio Martínez Ocasio, su nombre real, no olvida sus raíces desde Almirante Sur, la zona rural de Vega Baja, en Puerto Rico, en la que se crio. De hecho, es allí donde suele regresar, como explicó para la revista Time, para sentir no solo la privacidad del lugar, sino para volver a sentirse como un niño, como el hijo que es junto a sus seres queridos. Un remanso de paz para solaz de una estrella mundial. «Afuera quizá el mundo esté escuchando [mi música] y hablando de mí. Pero en esa casa todo sigue igual. Para mí es hermoso volver y que [mis padres] me sigan mirando con ojos de: ‘Ven aquí, Benito Antonio», declaró.
Eso sí, como explican desde AD, durante la pandemia el cantante se atrincheró en una mansión de alquiler de un millón de euros en San Juan, desde donde compartió algunos de sus directos de Instagram durante el confinamiento, como sus lugares favoritos de la isla (Vega Alta, Dorado, la mencionada Vega Baja, Manatí, Barceloneta o Arecibo) o que nada más llegar le encanta degustar «una cerveza y algo de pescado, normalmente mofongo [un plato típico] o ceviche de pulpo». Algo que quizá contrasta un tanto con sus otras casas, que tiene repartidas entre las dos costas de Norteamérca.
Sus dos mansiones en Los Ángeles
En Hollywood Hills, en una de las zonas más codiciadas por los famosos, (Sunset Strip), cerca de Hollywood Boulevard, Bad Bunny se gastó 8 millones de euros en una espectacular mansión. Una construcción angular, de estilo muy moderno, que cuenta con cinco dormitorios, amén de que la casa de invitados cuenta con dos y, entre ambas, suman unos 680 metros cuadrados. A ello hay que sumar un jardín lleno de palmeras, un patio trasero con piscina infinita —con vistas inmejorables de la ciudad—, un spa y una zona de barbacoa. En el interior, destacan los amplios ventanales para que haya muchísima luz natural en la casa, a lo que contribuyen sus salones espaciosos y sus altas paredes blancas.
A esta hay que sumar que, a primeros de 2024, el reguetonero adquirió la mansión en Bird Streets, otra de las zonas más exclusivas de Los Ángeles, a la cantante Ariana Grande, desembolsando para ello 7,5 millones de euros —8,3 millones de dólares—. Se trata de una vivienda de una sola planta de menos de 150 metros cuadrados que, sin embargo, combina el lujo y el minimalismo. Construida originalmente en 1946, consta de tres dormitorios y dos baños, un garaje y una piscina al borde de una colina, para de nuevo tener otras excelentes vistas de la urbe.
El impresionante ático de Nueva York
Fu en 2023 cuando Bad Bunny prácticamente batió un curioso récord en el sector inmobiliario. Porque a pesar de que el apartamento estaba a la venta por 17 millones de euros, él se decidió mejor por alquilarlo a un coste de 140.000 euros al mes. Se trata de un ático dúplex en el famoso barrio de West Chelsea de Nueva York. Con sus cuatro dormitorios y otros tantos cuartos de baño, la propiedad, de 400 metros cuadrados habitables, es uno de los arriendos más caros de la Gran Manzana.
Pero el puertorriqueño paga religiosamente cada mes —al aparecer, sigue manteniendo la casa aunque no se ha decidido a comprarla— porque más allá de sus vistas inmejorables, es una vivienda que cumple con todo lo que desea en NY: techos altos, piscina privada, espacio exterior (pues cuenta con una cocina al aire libre y una azotea ajardinada desde la que se observa el río Hudson) y un interior modélico. En este tiene desde una cocina con comedor hasta una biblioteca con escalera de caracol hasta la azotea.