El último tramo del Jardin del Turia es de los más turísticos. L’Oceanogràfic, CaixaForum, Museo de las Ciencias y l’Hemisfèric son espacios que … atraen a miles de espectadores cada día. Quienes habitualmente recorren esta zona del antiguo cauce de Valencia son conscientes de que no ofrece su mejor cara. ¿El motivo? Las obras.

En junio de 2025, la Ciudad de las Artes y las Ciencias (CACSA) inició las obras de la que será la planta geotérmica más grande de la Comunitat Valenciana, que permitirá refrigerar el Museo de las Ciencias con un gran ahorro energético y una importante reducción de la huella de carbono, ambos enmarcados en los compromisos de la entidad con la sostenibilidad ambiental y en los objetivos de la Capitalidad Verde Europea que Valencia ostentó en 2024. Estos trabajos continúan, es decir, el lateral del museo está ocupado grúas y material de construcción.

Además, las láminas de agua del Ágora y del Museo de las Ciencias están vacías porque se va a renovar las infraestructuras que componen los sistemas de tratamiento de aguas y limpieza de los estanques. Los turistas que estos días se acerquen por esta zona no verán el Jardín del Turia en todo su esplendor.

Como consecuencia de estos trabajos, se ha ‘perdido’ una escultura. ‘Palafi’, de Anna Talens, ha abandonado el lago que bordea el Caixaforum. Esta pieza, que sse isnpira en la arquitectura agraria para recrear los palafitos que recuerdan el modo de vida de los agricultores de la Albufera, se ubicó aquí en junio de 2022. Desde entonces no se había movido, pero desde hace unos días ya no está en el lugar para el que se concibió. Ahora está situada en un lago del Palau de les Arts.

La ubicación de la escultura es imporante. Se ubicó en una altura superficial del lago del Ágora para jugar con los reflejos del ‘Palafit’ sobre el agua y su orientación hacia el este permite ser a su vez reflejo de luz solar. Este «templo agrícola» evoca las antiguas construcciones agrarias que eran más numerosas en los arrozales y la Albufera.

El cambio de ubicación de ‘Palafit’ se supone temporal, es decir, hasta que concluyan los trabajos en los lagos. Las obras forman parte de las actuaciones a desarrollar por CACSA en virtud del convenio entre el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana y la Comunitat Valenciana, para la ejecución del Programa de Impulso a la Rehabilitación de edificios Públicos (PIREP), incluido en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, para su financiación a través de los fondos del NextGeneration EU, con una dotación superior a 16 millones de euros.

En el caso de las obras en los lagos, la Ciutat de les Arts i les Ciències, tras acometer esta primera fase dotada de tres millones que corresponde a las láminas de agua del Ágora y el lago del Museu de les Ciències, completará el proyecto con una nueva actuación en este último, así como en el resto de los estanques del complejo en los próximos años.

La actualización del proceso de filtrado del agua se realizará mediante filtros de partículas de vidrio virgen reciclado que, gracias a su granulometría y micropulido de los granos, permiten eliminar una mayor cantidad microorganismos del agua incrementando su transparencia y condiciones higiénicas, y mejoran a su vez la eficiencia y durabilidad de los equipos de filtración. La automatización de todo el proceso garantiza también una mayor eficiencia energética en el mantenimiento de los estanques.

Con la implantación de esta nueva tecnología se prevé un triple beneficio: la reducción del consumo de agua, tanto por la eliminación de fugas en los estanques como por la realización de procesos más eficientes que permiten recircular el agua; la reducción de la energía eléctrica empleada en el tratamiento y filtración de agua, además de la reducción del volumen de aditivos necesarios para la conservación en condiciones óptimas del agua de los estanques y láminas del complejo.

Las principales causas que motivan estas obras en los estanques son, por un lado, el envejecimiento de los equipos de tratamiento de aguas, originales de la fase de construcción de los edificios y la urbanización colindante, y, por otro, la conveniencia de incorporar nuevas tecnologías que permitan unas condiciones de funcionamiento y mantenimiento más eficientes tras la experiencia adquirida durante los años de vida útil de la instalación actual.