La M.O.D.A. (Maravillosa Orquesta del Alcohol) estará este viernes en Gijón Arena presentando su último disco, ‘San Felices’. Hablamos con su vocalista, David Ruiz … , del nuevo trabajo y del camino recorrido hasta hoy por el grupo.
–¿Cómo está yendo la gira?
–Estamos muy contentos porque después de dos años de parón, en un momento en el que la música va tan rápido, tienes tus dudas de a ver si la gente no se olvida de nosotros. ¿Qué va a pasar? ¿Les van a gustar las canciones nuevas? Y ha sido una respuesta increíble, el público ha recibido el disco mejor que nunca. Así que muy agradecidos.
–¿El parón ha servido para cocinar el disco con tranquilidad?
–Seguro que ha contribuido. Hemos tenido más tiempo para trabajar tranquilos en el local sin la urgencia habitual y en esta ocasión sentíamos que necesitábamos parar y hacer las cosas con calma, con más cariño que nunca. También nosotros notamos que nos ha venido muy bien.
–El álbum está producido por Carlos Raya (Fito y Fitipaldis). ¿Qué os ha aportado?
–Nos ha aportado sonido, algo que solo da la experiencia; también ideas muy buenas y sobre todo libertad. Nos ha dejado ser nosotros mismos, ha hecho por entender nuestra identidad y nos ha acompañado en la toma de decisiones de una manera muy respetuosa, que ha ayudado a crear un ambiente especial y muy humano que creemos que se nota también en las canciones.
–Uno de los atractivos del disco es la colaboración de Leiva en el tema sobre el Chava Jiménez.
–Pensamos que la canción le iba como anillo al dedo y que además iba hacerla aún mejor. Lo imaginábamos ahí. Nos atrevimos a proponérselo y accedió, le gustó mucho y estamos muy satisfechos del resultado.
–El título es el nombre de vuestro barrio en Burgos. Ahí siguen estando vuestras raíces, ¿no?
–Sí, sin duda para nosotros es muy importante nuestra tierra, nuestros pueblos y nuestra ciudad y siempre ha estado presente en nuestra música. Creemos que en un momento en el que lo global ocupa tanto y donde parece que todo lo importante sucede en las grandes capitales es una manera de reivindicar precisamente lo contrario. El día a día, la sencillez de tu mundo, tu universo, tu barrio y tu gente, y es algo que queríamos transmitir con este álbum, intentar hacer sentir al oyente lo que se siente cuando estás fuera de casa y vuelves y ves el cartelito de tu pueblo.
–¿Cómo veis desde dentro la evolución del grupo?
–Al principio teníamos la mirada puesta en el mundo anglosajón, la mayoría de la música que nos gustaba venía de ahí, incluso cantábamos en inglés. Hemos ido haciendo poco a poco un camino bastante espontáneo y natural, cambiando el foco para acercarnos más a esas raíces y al lugar del que venimos. Estamos muy orgullosos porque siempre hemos intentado ser coherentes, sinceros y auténticos. Para nosotros es lo más importante.
–¿Qué os sigue inspirando?
–Siempre nos hemos inspirado en la vida misma y en el mundo, lo que te sucede alrededor y lo que sientes, lo que te imaginas que sienten las personas que tienes cerca y las que no conoces. Seguimos ahí, con esa misma necesidad de expresar cosas. Y mientras la tengamos, seguiremos escribiendo canciones.