Una nueva y misteriosa enfermedad en Bangladesh, que cuando se detectó hace cinco años se creyó que era un nuevo brote del virus del Nipah, podría deberse en realidad a otro virus emergente y potencialmente mortal procedente de los murciélagos, según ha advertido un nuevo estudio. 

Concretamente, la investigación publicada en el medio académico Emerging Infectious Diseases (una revista científica publicada por los Centros de Control de Enfermedades de los Estados Unidos) parte del análisis de muestras almacenadas de cinco pacientes internados en hospitales bangladesíes con un cuadro clínico compatible con una infección por virus Nipah (síntomas  como fiebre, vómitos, cefaleas, fatiga,  aumento de  la salivación o problemas neurológicos). 

Todos ellos habían consumido savia cruda de palmera datilera, un alimento dulce que a menudo es fuente de contaminación con enfermedades que portan los murciélagos frugívoros (reservorio natural del Nipah), pero en pruebas de laboratorio habían arrojado un resultado negativo a  la infección.

Casos de enfermedad severa

Igualmente, todos ellos fueron dados de alta en el plazo de unas pocas semanas, pero tres volvieron a reportar fatiga persistente, desorientación y dificultades para andar y respirar. Uno de ellos sufrió un deterioro progresivo de su salud que, finalmente, le costó la vida en el año 2024.

En este nuevo artículo, los autores documentan que en realidad estos pacientes padecieron una infección por orthoreovirus pteropino (PRV), otro patógeno que se encuentra de manera natural en los murciélagos.

Además, hay otra novedad preocupante. Ya existía constancia de infecciones por PRV en países de la zona, pero en general habían sido casos mucho más leves de enfermedad respiratoria. En esta ocasión, recuerdan los investigadores, «los cinco pacientes padecían síntomas respiratorios y neurológicos severos».

Esto les  lleva a sospechar que el virus podría haber pasado por cambios en la secuencia genética que se traduzcan en una mayor transmisibilidad y virulencia, si bien advierten que al haberse centrado específicamente en casos de enfermedad severa no se puede descartar que el mismo virus, en instancias más comunes, también cause enfermedad  leve.

Por otro lado, rastreando el origen del virus (así como los mecanismos que le permiten saltar entre especies) estos científicos han identificado otros PRV en murciélagos genéticamente similares al detectado en los cinco casos humanos. 

Sea como sea, estos autores piden que se considere el PRV en el diagnóstico diferencial de cuadros clínicos compatibles con el virus Nipah, y que en las áreas de posible presencia de este último (por ejemplo, lugares en los que sea común el consumo de savia cruda de palmera datilera) se incluyan test de virus Nipah y PRV como parte de las labores de vigilancia y diagnóstico de enfermedades respiratorias.

Finalmente, recuerdan los riesgos de infección ligados al consumo de este alimento, popular en algunas regiones del Sudeste Asiático,  Bangladesh e India, que según advierten «van más allá del virus Nipah».

Referencias

Sharmin Sultana, Ariful Islam, James Ng, Sunil Kumar Dubey, Manjur Hossain Khan,  Cheng Guo, Mohammed Ziaur Rahman, Joel M. Montgomery, Syed Moinuddin Satter, Tahmina Shirin, W. Ian Lipkin, Lisa Hensley & Nischay Mishra. Bat Reovirus as Cause of Acute Respiratory Disease and Encephalitis in Humans, Bangladesh, 2022–2023. Emerging Infectious Diseases (2025). DOI: https://doi.org/10.3201/eid3112.250797