El resultado de la comparecencia de prensa es más o menos lo esperado: un sinfín de preguntas en las que no todas tuvieron una respuesta a lo que se preguntaba. El CEO de Fútbol Pablo Ortells, realmente la persona que tiene que valorar un mercado de fichajes, mostró su cara más sincera y explicó, incluso con bastante detalle, todo por lo que se le cuestionó. Por su parte, el CEO de Negocio, Alfonso Díaz, solo se convenció a sí mismo. El ejecutivo del club balear esquivó en todo momento las preguntas ‘incómodas’ que se le plantearon y pecó en alguna contradiciendo, por ejemplo, a Dani Rodríguez en el asunto de una cláusula de confidencialidad. Una pregunta que en primera instancia esquivó sin responder a la misma y que tras la insistencia en forma de repregunta echó balones fuera diciendo que no existe una cláusula que sí existe.
Si todo se hiciese tan bien como dicen la rueda de prensa no se habría tenido que preparar a conciencia desde el club. La mejor ayuda fue la victoria del equipo el pasado lunes, de lo contrario todo habría sido mucho más complicado de afrontar. Ortells dio explicaciones que pueden convencer más o menos, pero fue claro en sus mensajes y se sinceró en algunos asuntos como la falta de recursos económicos para fichar en enero o la decepción con Cyle Larin, que como dijo el responsable deportivo, esperaban más de él, pero tampoco hizo malos números como bermellón.
La sensación que se transmite desde dentro es que es un ‘sálvese quien pueda’ y que ambos ejecutivos no acaban de coincidir en algunos asuntos. Díaz dejó otra perla. «Todo el dinero está en el césped», algo que no coincide con gastos extraordinarios como el desembolso que se tuvo que hacer con la indemnización por el ‘caso Presuntuoso’ o las inversiones extra realizadas en los locales comerciales del estadio, como en el Sport Clinic. El tiempo dirá si Kalumba y Luvumbo rinden hasta junio, por el bien de todos que así sea, pero la rueda de prensa post mercado deja muchas cosas en el aire. Porque por una parte no hubo respuestas.