Sobre la bocina, como un gol en el descuento. Así ha logrado LIV Golf, la liga saudí en la que participa Jon Rahm desde 2024, … puntos del ranking mundial, un objetivo incansable y que ha llegado justo antes del inicio de la quinta temporada del circuito, que se ha visto obligado a desprenderse de varias de sus señas de identidad para poder ser reconocido por el organismo que evalúa el rendimiento de los jugadores. La competición empieza este miércoles en Riad, Arabia Saudí, con un torneo nocturno.

LIV pasa de jugar a tres rondas y 54 hoyos (LIV es 54 en números romanos) y además ha profesionalizado su sistema de descensos (el 20% de los 57 que competirán este año) y ascensos, estos últimos a través de unas promociones hasta ahora infravaloradas. Lo que no ha llegado es el corte del golf tradicional, y es por ello que quizás los rectores del ranking mundial hayan frenado las grandes aspiraciones del LIV. ¿Por qué? Porque solo puntuarán los diez primeros de cada torneo.
De esta forma, Rahm volverá a tener la oportunidad de poder sumar puntos de manera frecuente. Durante los dos últimos años, desde que fichó por LIV y fue expulsado del PGA Tour, solo lo ha podido hacer en los cuatro torneos del grand slam y en las contadas apariciones que ha hecho en el circuito europeo, como por ejemplo el Open de España. La medida llega justo un día después de que el vizcaíno haya cedido el trono español a David Puig. Desde agosto de 2017 era el jugador nacional mejor clasificado, cuando con 22 años rebasó a Sergio García. Ahora es el joven catalán, también miembro del LIV, el que le rebasa (95 frente a 97). Rahm deberá finalizar entre los diez primeros en Riad si no quiere ver peligrar su puesto en el top-100, terreno que ocupa desde que en enero de 2017 conquistara el Farmers Insurance.
Este es el comunicado íntegro del LIV, publicado en la tarde de este martes:
La misión declarada del Ranking Mundial Oficial de Golf (OWGR) es ‘administrar y publicar un ranking transparente, creíble y preciso basado en el desempeño relativo de los jugadores que participan en Tours de Golf Elegibles Masculinos en todo el mundo’.
Reconocemos este momento de reconocimiento tan esperado, que afirma el principio fundamental de que el desempeño en el campo debe importar, independientemente de dónde se lleve a cabo la competencia.
Sin embargo, este resultado no tiene precedentes. Bajo estas reglas, un jugador que termina 11º en un evento de LIV Golf recibe el mismo trato que uno que termina 57º. Limitar la puntuación solo a los 10 primeros clasificados perjudica desproporcionadamente a los jugadores que rinden consistentemente a un alto nivel pero terminan justo por debajo de ese umbral, así como a los talentos emergentes que buscan consolidarse en el escenario mundial; precisamente los jugadores que un sistema de clasificación justo y meritocrático está diseñado para reconocer.
Ninguna otra gira o liga competitiva en la historia de la OWGR ha estado sujeta a tal restricción. Esperamos que esto sea solo un primer paso hacia una estructura que beneficie de forma plena y justa a los jugadores, a la afición y al futuro del deporte.
Participamos en este proceso de buena fe y seguiremos abogando por un sistema de clasificación que priorice el rendimiento sobre la afiliación. El juego merece transparencia. La afición merece credibilidad. Y los jugadores merecen un sistema que los trate con igualdad.