Decisión inesperada y final amargo con un penalti fallado por el Athletic. El equipo rojiblanco dejó escapar una ocasión de oro en Mestalla después de … que Mikel Jauregizar asumiera la responsabilidad desde los once metros por delante de los hermanos Williams y fallara.
Era el minuto 72 cuando el VAR llamó al árbitro por una clara mano de Copete en un centro lateral de Nico Williams. El defensa se lanzó con los brazos por delante y el balón le golpeó en un codo. Penalti señalado tras revisión. Oportunidad perfecta para que los rojiblancos avanzaran a las semifinales.
Lo que vino después sorprendió. Lo lanzó Jauregizar, que se estrenó así en esta suerte en el Athletic en un partido. Esta temporada los rojiblancos habían lanzado seis penaltis. Sancet había marcado dos y Unai Gómez, uno, pero ninguno de ellos estaba en el campo.
Los que sí estaban allí eran los Williams. Iñaki Williams marcó el único que tiró ante el Mallorca y Nico anotó ante el Sevilla, pero falló frente al Celta. Jauregizar, titular, fue quien cogió la pelota. Nico acababa de entrar en el 70, pero no lanzó. Dimitrievski leyó la intención de Jauregizar y lo detuvo con solvencia.
En el último penalti a favor, en Copa en León, Valverde impidió que lo lanzara Nico y ordenó que fuera Unai Gómez. Entonces lo justificó así: «He decidido que lo tirase él porque veía que Nico estaba muy fundido. Entre él y Robert Navarro, que eran los que estaban frescos, pensaba que era bueno que tirara uno de ellos». Esta vez el contexto era el contrario. Nico estaba recién ingresado y el más cargado físicamente era Jauregizar. Sin embargo, el pequeño de los Williams volvió a quedarse sin penalti. Lo mismo le sucedió al capitán Iñaki.