Inés Barea

Miércoles, 4 de febrero 2026, 22:06

| Actualizado 22:30h.

Blanca Romero y Quique Sánchez Flores no se esconden: están juntos y enamorados. Desde que la actriz gijonesa le dedicase su última publicación de 2025 en Instagram refiriéndose al entrenador de fútbol, que este jueves, sopla 61 velas, como «lo mejor de su año», se han vuelto inseparables. Sin ir más lejos, ayer compartieron una cena en un restaurante del centro de Gijón, confirmando que su relación está pasando por un muy buen momento.

Las alarmas sobre su posible noviazgo saltaban hace poco más de un mes, cuando la prensa del corazón publicó una fotografía de ambos de camino a un restaurante para compartir una velada romántica. Pero no fue hasta el día de Nochevieja cuando la actriz decidió que debían sacar a la luz su historia, publicando imágenes de momentos felices y relajados en los que se les veía tranquilamente desayunando, leyendo o disfrutando del sol y la naturaleza asturiana.

Después de las navidades, la gijonesa aterrizó en Madrid con una gran sonrisa para reencontrarse con Sánchez Flores y disfrutar juntos de un paseo por el centro de la ciudad, ya sin esconder las miradas y los gestos de complicidad. Y una vez hecha pública la relación y resuelto el misterio, han dejado de esconderse. La de ayer fue una prueba más de la naturalidad con la que la pareja está llevando su romance, compartiendo mesa con amigos y con el hijo menor de la actriz en un local muy céntrico de Gijón.

Se trata de La Pampa, un restaurante situado en la Plaza de Italia especializado en «carne, humo y precisión», describen en sus redes sociales. Se desconoce cuál fue el menú de la velada, aunque el establecimiento presume de sus carnes a la brasa y celebra en estas fechas las jornadas de vaca wangus, un cruce de razas waygu y angus único de Asturias.

La actriz se encuentra en un muy buen momento también a nivel profesional, pues su vuelta a la pequeña pantalla de la mano de ‘Pura sangre’ está teniendo una muy buena acogida. Allí da vida a Alicia Hermida, una mujer carismática que debe resolver un asesinato en una trama donde aparecen también Amaia Salamanca, Ángela Molina, Aitor Luna o Pedro Casablanc.

Es una etapa muy dulce para la gijonesa. Ayer mismo, antes de ser vista paseando por la Plaza de Italia junto al sobrino de Lola Flores, publicó en su cuenta de Instagram, donde muestra su vida sin filtros y rebosando naturalidad, que se encontraba en su casa en Asturias disfrutando de un buen rato de lectura. La novela elegida en esta ocasión era ‘El amor es un monstruo de Dios’, de Luciana de Luca; un libro, en su opinión, «muy raro».

Reporta un error