Cada vez resultan menos extraños conceptos extranjeros como el K-Pop, los K-Dramas, los corndogs o BTS. Y es que, desde hace unos años, la cultura coreana, a pesar de encontrarse literalmente en la otra punta del globo, parece haberse infiltrado en la sociedad mallorquina. Se ha hecho más común ver restaurantes de barbacoa coreana donde te haces la carne al momento con esa salsa picante tan característica, grupos de adolescentes en la plaza de España o el Parc de ses Estacions bailando al ritmo de Blackpink, Stray Kids o EXO, e incluso conversaciones cotidianas discutiendo el último episodio de la novela coreana protagonizada por Shin Min y Lee Min Ho. Desde la gastronomía hasta la televisión, Corea se está convirtiendo en una superpotencia de la cultura pop que está conquistando a niños y adultos por igual.
Así lo asegura Sabelly Valladares, organizadora de K-Pop Baleares, un espacio de promoción del K-Pop, un tipo de música cantada en coreano por bandas de chicos o chicas que se caracterizan por cantar y bailar al mismo tiempo con ritmos pegadizos. Se trata de un fenómeno que lleva más de una década expandiéndose por todo el mundo y que en estos últimos años está experimentando un notable crecimiento: «Cuando llegué a Mallorca en 2016, apenas llegábamos a diez personas. Ahora, en algunos eventos logramos congregar a más de 300. De hecho, el año pasado conseguimos hacer la primera edición del K-Fest, que no solo promocionaba el K-Pop, sino muchos aspectos de la cultura coreana».
El K-Pop se caracteriza por tener unos ritmos muy bailables que se suelen interpretar en grupo.
En ese sentido, la labor de Valladares no ha pasado desapercibida. Y es que el canal de noticias coreano YTS realizó un reportaje televisivo donde exploran el calado del K-Pop en la sociedad mallorquina, en el que la organizadora tiene un papel prominente. «Mi objetivo es enseñar a la gente la cultura coreana y ayudar a la sociedad a través del K-Pop Balearics. Este trabajo es valioso y, sobre todo, me enriquece», explicó en su momento ante los micrófonos coreanos, donde también confesó que «me he podido desarrollar profesionalmente en parte gracias a mi conexión con la cultura coreana».
Valladares explica que, a diferencia de la percepción que se tiene hoy en día, el K-Pop es para todas las edades. De hecho, va un paso más allá y señala que son realmente los adultos los que consumen más productos musicales coreanos, porque son precisamente ellos los que tienen el poder adquisitivo para comprar discos o entradas de conciertos: «Ahora mismo existen dos corrientes: la new school, compuesta por chicos y chicas adolescentes que siguen a las bandas más nuevas, y la old school, gente ya de más de veinte años que sigue a las bandas con más recorrido, que son precisamente las que suelen hacer más tours y conciertos. En los eventos que solemos organizar suele haber un número bastante parejo entre fans de la new school y la old school; hay que acabar con la concepción de que el K-Pop es solo para niños».
La comida coreana: un fenómeno viral
Corea no solo se oye y se baila, sino que también se saborea. Muchos platos coreanos han ganado gran notoriedad en redes sociales, como el tteokbokki, un estofado hecho a base de pastelitos de arroz; el kimchi, un aperitivo fermentado a base de col, o los famosísimos corndogs, una salchicha envuelta en una masa rebozada que se fríe y queda crujiente por fuera y tierna por dentro. Todos estos platos entran dentro del concepto del bunsik, es decir, platos callejeros de precio asequible que literalmente se traduce como «hecho con harina». Kira Lee, madrileño con ascendencia coreana, lo sabe muy bien, pues él mismo fue de los primeros en España en explotar este concepto con Korean Bunsik, un puesto en el Mercat de l’Olivar de Palma donde se dedican a elaborar exclusivamente delicias callejeras del país oriental.
De arriba a abajo: un surtido de bebidas coreanas, una bandeja de pollofrito coreano y dos ‘corndogs’.
Si uno ve la carta, el puesto tiene todo lo que se puede esperar de un local callejero coreano: tteokbokki, samgak gimbap (parecidos a los onigiris japoneses), dakgangjeong (pollo frito coreano) y un buen surtido de bebidas procedentes de Corea. «En el puesto lo hacemos todo desde cero, desde las salsas, que están hechas con una receta familiar, hasta el kimchi, que incluso proveemos a algunos restaurantes. Muchas personas que han ido a Corea y han probado comida callejera dicen que sabe igual que la nuestra», explica orgulloso Lee, quien añade que «todo se hace al momento con productos importados desde Corea».
El empresario señala que esa moda coreana que está invadiendo Mallorca «ya la veía venir» desde hace mucho tiempo. De hecho, comenta que en estos últimos años ha crecido de manera exponencial y que todo lo relacionado con Corea está siendo extremadamente popular. «Al final estoy en el mercado y hay gente que no conoce este mundo y se acerca por curiosidad o para probar algo nuevo, pero hay muchos otros que ya conocían los platos con anterioridad y venían a posta para poder comerlos. El concepto de bunsik se ha hecho muy viral en redes sociales». En ese sentido, uno de sus clientes más conocidos no es otro que un exfutbolista del RCD Mallorca, que «suele venir cuando está en Mallorca. También trae a sus amigos coreanos porque nuestros platos le recuerdan mucho al sabor auténtico de Corea».
Mallorca, imán de estrellas coreanas
Otro elemento que se ha vuelto ciertamente popular son los K-Dramas, series grabadas en Corea que se caracterizan por su alto nivel de producción, su lenguaje melodramático y emocional y una trama que suele girar alrededor de un conflicto romántico. Este formato se ha internacionalizado tanto que plataformas de streaming como Netflix han comenzado a producir sus propios K-Dramas, que se han vuelto una sensación televisiva especialmente entre el público femenino. Y es que, a pesar de que Mallorca no ha sido nunca protagonista de estas particulares series, muchas de sus estrellas han pisado la isla, ya sea por eventos, por trabajo o incluso por placer.
La visita más reciente la realizó Mina Shin, actriz coreana protagonista de Karma, el K-Drama más reciente de Netflix, que se dejó ver en la presentación de alta joyería de Louis Vuitton realizada en el Castell de Bellver en 2025. Durante esos días se la pudo observar disfrutando de la nueva colección de la marca francesa a la vez que recorría los centenarios pasillos y plazas de la fortaleza mallorquina. Por otro lado, quien se ha vuelto un asiduo de Mallorca no es otro que Lee Min-ho, estrella coreana que actualmente ostenta el título del segundo actor del país oriental más seguido en redes sociales, con 34 millones de seguidores. Poco trasciende sobre sus visitas a la isla, pero en 2019 subió una instantánea en Cala Pi donde refleja su amor por el mar y la naturaleza de Mallorca.
De izquierda a derecha: Lee Min-ho en Cala Pi, Hawasa (abajo a la izquierda) durante un rodaje en Mallorca, y Mina Shin en la presentación de Louis Vuitton en la isla.
Ya en el ámbito musical, la afamada cantante Hwasa, de la banda de K-Pop Mamamoo, estuvo varios días en Mallorca durante el verano de 2024 para grabar un programa de la cadena pública coreana. Durante su tiempo en la isla, la artista realizó varias actuaciones callejeras, o busking, para grabar a los transeúntes y ver sus reacciones. Durante esas filmaciones, en las que también participaron cantantes nacionales como Plácido Domingo o Álvaro Soler, se pudo palpar la intensa pasión que mueve todo el mundo coreano en la isla, que parece invadir desde el mundo virtual de las redes sociales hasta las esquinas y las calles más emblemáticas de Palma.