La campaña de vacunación frente a la Covid-19 vuelve a colocarse en el centro del debate sanitario para 2025-2026. Un informe del Ministerio de Sanidad marca con claridad quién debería mantener la protección activa.
El documento llega cuando se cumple un lustro desde la primera vacuna administrada en plena pandemia, el 27 de diciembre de 2020. La conclusión es directa: hay colectivos para los que la inmunización estacional sigue siendo clave.
El mensaje es práctico y urgente: si se pertenece a un grupo de riesgo o se convive con personas vulnerables, conviene revisar la pauta y preparar la cita con antelación.
- A quién recomienda Sanidad vacunarse en 2025-2026
- Dosis estacional: plazos mínimos y vacunación junto a la gripe
- Cinco años de vacunas: el impacto que destaca Sanidad
- Muertes evitadas y ahorro sanitario: las cifras del informe
A quién recomienda Sanidad vacunarse en 2025-2026
Los mayores de 70 años, el personal sanitario y quienes cuidan o conviven con personas vulnerables figuran entre los colectivos que deberían seguir vacunándose frente a la Covid-19 en la campaña 2025-2026, según el informe publicado por el Ministerio de Sanidad.
La cartera sanitaria del Gobierno añade más perfiles: el informe elaborado por el equipo de asesoramiento científico del Gabinete de la Ministra también aconseja inmunizar a las personas con enfermedades crónicas graves o con el sistema inmune debilitado, además de quienes viven en residencias u otras instituciones cerradas.
Dosis estacional: plazos mínimos y vacunación junto a la gripe
La recomendación general es clara: una dosis estacional, incluso si ya se recibieron vacunas previamente o si la enfermedad ya se pasó. El objetivo es sostener la protección en los momentos de mayor circulación.
Sanidad precisa los tiempos: deben haber pasado al menos tres meses desde la última dosis o desde la infección, y seis meses en el caso de ciertas vacunas específicas. Además, el compuesto puede administrarse al mismo tiempo que la vacuna de la gripe, lo que facilita su integración en las campañas estacionales.
Cinco años de vacunas: el impacto que destaca Sanidad
Como balance de estos cinco años desde la primera vacuna frente a la Covid-19, Sanidad subraya en una nota de evidencia científica que la vacunación se consolidó como una de las herramientas más eficaces para salvar vidas y reducir el impacto de la pandemia.
La nota también pone el foco en cómo cambia la protección con el tiempo. La defensa frente a infecciones leves puede disminuir, sobre todo con la aparición de nuevas variantes como Ómicron. Aun así, los estudios citados confirman que la protección frente a hospitalizaciones, enfermedad grave y muerte se mantiene alta, especialmente en quienes han recibido dosis de refuerzo.
En población infantil, el informe recoge una estimación publicada en la ‘Revista Española de Salud Pública’ para niños de entre cinco y 11 años. La vacunación «redujo de forma apreciable las infecciones (2-4% en un escenario de circulación similar al de enero de 2022), con reducciones más modestas en hospitalizaciones y fallecimientos (6% en escenario de onda)».
En mayores y residentes en centros de larga estancia, el impacto también se cuantifica. Solo en las residencias españolas, se estima que se evitaron al menos 3.500 muertes y más de 17.000 infecciones durante los primeros meses de la campaña.
Muertes evitadas y ahorro sanitario: las cifras del informe
En números globales, Sanidad destaca que la inmunización evitó cerca de 20 millones de muertes solo en el primer año de la campaña. En Europa, la cifra que se resalta es de 1,6 millones de vidas salvadas.
En España, el informe señala que cerca de 127.000 personas mayores de 25 años podrían haber fallecido si no se hubiera puesto en marcha la vacunación masiva. El balance se acompaña de un efecto directo sobre la presión asistencial.
Sanidad insiste en el ahorro sanitario asociado al descenso de hospitalizaciones e ingresos en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). Como ejemplo, se expone el caso del País Vasco: en 2021, la inmunización habría evitado entre 15.000 y 24.000 muertes, y entre 46.000 y 75.000 hospitalizaciones.
Ese impacto, siempre según los cálculos citados, se tradujo en un ahorro neto de más de 26 millones de euros para el sistema sanitario. Un dato que refuerza el mensaje principal del informe: la vacunación estacional sigue teniendo peso real en salud pública.