La red cerebral que vincula el pensamiento con el movimiento, llamada SCAN, se describió por primera vez por investigadores de WashU Medicine en 2023 y se ha identificado en un nuevo estudio como la base neurológica de la enfermedad de Parkinson. Una terapia experimental dirigida a esta red duplicó con creces la mejoría de los síntomas en un pequeño grupo de pacientes con Parkinson, enfermedad que se caracteriza por la hiperconectividad (lado izquierdo de la ilustración) entre SCAN y la subcorteza cerebral. Imagen: Sara Moser/ WashU
La base neurológica del mal de Parkinson se ha identificado en un innovador estudio que tiene como protagonistas a dos equipos de neurocientíficos de Estados Unidos y de China. Se allana el camino para un tratamiento más preciso y eficaz de este trastorno neurológico que afecta a 10 millones de personas en todo el mundo.
La red cerebral que vincula el pensamiento con el movimiento, llamada SCAN, se describió por primera vez por investigadores de WashU Medicine en 2023 y se ha identificado en un nuevo estudio, que difunde Nature en su último número, como la base neurológica de la enfermedad.
Una terapia experimental dirigida a esta red duplicó con creces la mejoría de los síntomas en un pequeño grupo de pacientes con Parkinson, enfermedad que se caracteriza por la hiperconectividad entre SCAN y la subcorteza cerebral.
Es bien sabido que el trastorno neurológico progresivo de este mal se caracteriza por síntomas debilitantes como temblores, dificultades de movimiento, alteraciones del sueño y deterioros cognitivos.
Aunque los tratamientos actuales, incluyendo la medicación a largo plazo y la estimulación cerebral profunda invasiva (DBS), pueden aliviar los síntomas, no pueden detener la progresión ni curar la enfermedad.
Ahora, en el nuevo estudio internacional liderado por el Laboratorio Changping de China, en colaboración con la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis, entre otras instituciones, identifica la región del cerebro responsable de los problemas centrales de la enfermedad.
Dirigir esta red cerebral -la red de acción somatocognitiva (SCAN)- con una terapia experimental no invasiva llamada estimulación magnética transcraneal (EMT), además que duplicar la mejora de los síntomas en un pequeño grupo de pacientes, en comparación con la TMS, actuó sobre las áreas cerebrales circundantes.
Parkinson, un trastorno SCAN
“Este trabajo demuestra que el Parkinson es un trastorno SCAN, y los datos sugieren firmemente que, si se aborda de forma personalizada y precisa, se puede tratar con más éxito. Cambiar la actividad dentro de SCAN podría ralentizar o revertir la progresión de la enfermedad, no solo tratar los síntomas”, asegura el profesor Nico U. Dosenbach, de Washu Medicine y miembro del equipo.
Cabe recordar que el profesor Dosenbach describió por primera vez SCAN en Nature en 2023. La red se encuentra dentro de la corteza motora -la parte del cerebro que controla los movimientos del cuerpo- y es responsable de convertir los planes de acción en movimientos y de recibir retroalimentación sobre cómo se ejecutaron esos planes.
Dado que la enfermedad de Parkinson causa una amplia gama de síntomas, afectando funciones corporales como el movimiento, la digestión y el sueño, así como la cognición y la motivación, Hesheng Liu, autor principal del estudio, se unió al equipo del profesor Dosenbach para explorar si la disfunción de la SCAN, que vincula la cognición con el movimiento, podría explicar los síntomas de la enfermedad de Parkinson y servir como objetivo para su tratamiento.
El equipo de Liu recopiló diversos datos de neuroimagen de más de 800 participantes en diversas instituciones de EE UU y China. Este grupo incluía pacientes con enfermedad de Parkinson que recibieron DBS, que utiliza electrodos implantados quirúrgicamente para enviar impulsos eléctricos a áreas cerebrales específicas, o tratamientos no invasivos como la estimulación magnética transcraneal, la estimulación por ultrasonido enfocada y medicamentos. También se incluyeron como controles individuos sanos y pacientes con otros trastornos del movimiento.
Precisión milimétrica
El análisis de los autores reveló que la enfermedad de Parkinson se caracteriza por una hiperconectividad entre el SCAN y la subcorteza, la parte del cerebro responsable de la emoción, la memoria y el control motor. Las cuatro terapias incluidas en el estudio resultaron más efectivas cuando redujeron la hiperconectividad entre el SCAN y la subcorteza, normalizando finalmente la actividad en el circuito responsable de planificar y coordinar la acción.
Liu recuerda en este punto que, “durante décadas, el mal de Parkinson se ha asociado principalmente con déficits motores y los ganglios basales, la parte del cerebro que controla los movimientos musculares. Nuestro trabajo demuestra que la enfermedad tiene su raíz en una disfunción de red mucho más amplia. El SCAN se hiperconecta a regiones clave asociadas con la enfermedad de Parkinson, y este cableado anormal interrumpe no solo el movimiento, sino también las funciones cognitivas y corporales relacionadas”.
Sobre esta premisa, los investigadores desarrollaron un nuevo sistema de tratamiento de precisión capaz de dirigirse al SCAN de forma no invasiva con precisión milimétrica. Aplicaron estimulación magnética transcraneal, que envía pulsos magnéticos al cerebro desde un dispositivo situado en la cabeza.
En un pequeño ensayo clínico, un total de 18 pacientes que recibieron estimulación magnética transcraneal dirigida a SCAN mostró una tasa de respuesta del 56% tras dos semanas, frente al 22% en un grupo de igual número de pacientes estimulados en áreas cerebrales adyacentes. La eficacia es 2,5 veces mayor.
En opinión del profesor Dosenbach, “con tratamientos no invasivos podríamos empezar a tratar con neuromodulación mucho antes de lo que se hace actualmente con DBS porque no requieren cirugía cerebral”.
No obstante, reconoce que todavía hay que llevar a cabo mucha más investigación básica para entender cómo diferentes componentes de la SCAN afectan a distintos síntomas del Parkinson.