El español Nikolás Sánchez-Izquierdo, número 279 del ranking, fue amenazado durante la disputa de un torneo de tenis en Rosario (Argentina) y tuvo que … ser escoltado por la policía y jugar su encuentro a puerta cerrada.

Este miércoles, cuando Sánchez-Izquierdo se preparaba para enfrentarse al argentino Valerio Aboian en los octavos de final del Challenger de Rosario, el barcelonés empezó a recibir mensajes con amenazas para que se dejara perder en ese encuentro. Según medios locales argentinos, estos presuntos apostadores aseguraron que, de no dejarse perder «disimuladamente», secuestrarían a un familiar del tenista.

La Nación, uno de los medios más fiables en Argentina, informa que Sánchez-Izquierdo se puso en contacto con las autoridades locales y con los organismos del tenis correspondientes para denunciar este incidente, como marca el reglamento anticorrupción.

Pese al clima de tensión y las dudas sobre qué hacer, decidió presentarse al partido, pero este se disputó en una situación poco común. El duelo arrancó con casi dos horas de retraso y se jugó a puerta cerrada, además de requerir un importante despliegue de seguridad. Ambos tenistas estuvieron escoltados a su llegada a la pista. La misma fuente cuenta que las apuestas para este partido estuvieron cerradas, a diferencia del resto de partidos de la jornada, que además se disputaron con público.

Afectación emocional

Testigos que pudieron ver parte del encuentro desde fuera de la cancha afirmaron que Sánchez-Izquierdo, que perdió el partido por 7-5 y 6-4 en una hora y 44 minutos, abandonó la pista con la escolta policial y claramente afectado emocionalmente por lo ocurrido, con lágrimas en los ojos. De hecho, el español tenía que jugar un partido de dobles después, junto al argentino Genaro Olivieri, pero decidió no presentarse.

Sánchez-Izquierdo, de 26 años, llegó a ser el 238 de la clasificación ATP en septiembre de 2022 y durante su carrera, además de generar 200.000 euros, ha conquistado doce títulos Futures, tercer escalón del tenis por debajo de los ATP y los Challengers. Antes de Rosario, el barcelonés, que está entrenado por el argentino Pedro Cachín, perdió en primera ronda de un Challenger en Concepción (Chile) e hizo semifinales en Itajai (Brasil), su mejor resultado del año hasta la fecha.