Los pagos del Barça a José María Enríquez Negreira comenzaron en 2001, precisamente, con Joan Gaspart en la presidencia del club. Pero este viernes, durante su declaración como testigo ante la juez que investiga esos pagos, Gaspart ha negado haber tenido conocimiento … sobre los mismos -«el club recibía mil facturas», ha asegurado-, pese a lo que ha subrayado que el equipo azulgrana «jamás» pagó a un ningún árbitro para amañar partidos y también que hubiese cometido nunca «ninguna ilegalidad».

Es más, Gaspart, que estuvo al frente del Fútbol Club Barcelona entre 2000 y 2003 -tras más de dos décadas como vicepresidente de Nuñez- ha apuntando: «Ningún presidente [del Barça] ha cometido ninguna ilegalidad. Si se hubiese cometido, lo hubiesen sabido». Para el exmandatario azulgrana, era normal contar con ojeadores o cualquier otro profesional que asesorare al equipo, y por ello ha censurado que se trata de «enfangar» la competición deportiva.

Se ha desmarcado así de las pesquisas que tratar de averiguar si los ingresos servían para obtener supuestos favores arbitrales. También de la contratación de Negreira, -al que vio «una o dos veces», mientras que a su hijo, Javier Enríquez «ni lo conocía»- cuando otros exdirigente del club, como Laporta -no investigado-, aseguraron en sendas declaraciones que habían «heredado los pagos» de anteriores directivas. Cabe recordar que en el caso Negreira sí están imputados los expresidentes del Barça Sandro Rosell y también Josep Maria Bartomeu, por los pagos a quien fuera número dos de los árbitros españoles, que la Guardia Civil cifran en más de 7,3 millones de euros, entre 2001 y 2018 y que cesaron, precisamente, cuando Enríquez Negreira dejó de ser vicepresidente del Comité Técnico Arbitral (CTA).

Al respecto, Gaspart ha asegurado que no sabe quién contrató al exárbitro para elaborase informes para el Barça, y que dichos análisis «los tienen todos los clubes». Algunos entrenadores los utilizan y otros no. Por este motivo, otro de los testigos que han comparecido ante la instructora Alejandra Gil esta mañana ha sido Ricardo Segura, excolegiado y actual asesor arbitral azulgrana. En su caso, está en plantilla del club y cobra, según han detallado fuentes jurídicas presentes en su declaración, 49.000 euros brutos anuales por elaborar 60 informes. Es decir, sólo del primer equipo. Además, ha indicado que el actual entrenador del equipo, Hansi Flick, sí recurre a ellos y que cuando no los ha recibido, los reclama. Una precisión para confirmar que algunos técnicos los usan y otros no.

Por ejemplo, Ernesto Valverde, que también declaró como testigo el pasado diciembre, al igual que Luis Enrique, aseguraron nunca haber visto los informes de Negreira. Su hijo, Javier Enríquez -también investigado en la causa-, que pasó a estar en nómina del Barça en 2013, aseguró hacer unos 200 anuales, también del filial, entre otros. En su caso, precisó que cobraba por ellos unos 250 euros; lejos de las cifras astronómicas que percibió el progenitor del Barça.

Sobre la investigación judicial, Gaspart ha lamentado que la postura del Real Madrid, que es una de las acusaciones personadas, «hace mucho daño al fútbol», no sólo al Barça, porque de a entender que el deporte «está corrompido». Además, ha subrayado que ante la instructora «ha puesto la mano en el fuego» tanto por Laporta como por Rosell y Bartomeu, y ha tildado de «falso» que el Barça haya cometido «cualquier ilegalidad». «Todos los equipos tienen ojeadores y personas que hacen informes. Es algo normal», ha atajado. «Si hubiéremos sabido [cualquiera de los presidentes] que lo que se hacía era una ilegalidad, no lo hubiéramos consentido».

Además, sobre la supuesta preeminencia de Enríquez Negreira en el CTA, Gaspart ha negado que fuese tal, para indicar: «Quien mandaba era [Victoriano] Sánchez Arminio», presidente del citado comité, entre 1993 y 2018, y fallecido hace unos años.

Tras la declaración de Gaspart, queda pendiente que comparezca ante la juez Elena Fort, como representante del Barça, imputado como persona jurídica. Lo hará el próximo 10 de abril, junto a Carlos Naval, delegado del primer equipo desde 1986. Además, la defensa de Negreira ha solicitado que un forense lo vuelva a examinar, para determinar si su deterioro cognitivo le impide afrontar el proceso judicial.

Cabe recordar que ya se le exploró en 2023 y, entonces, el juez que instruía el caso determinó que conservaba sus facultades mentales.