Dejar el tabaco, reducir al mínimo el alcohol y prevenir infecciones relacionadas con tumores. Ese es el ‘triángulo’ de la prevención que se desprende de un gran análisis internacional coordinado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC). El estudio estima que en 2022, 7,1 millones de los 18,7 millones de nuevos diagnósticos en adultos (un 37,8%) estuvieron vinculados a 30 factores modificables, es decir, potencialmente evitables con políticas públicas y cambios de hábitos.

La cifra impresiona, pero el mensaje de fondo es sencillo: muchos cánceres no son inevitables. Y aunque la lista completa incluye desde el exceso de peso hasta la contaminación o la radiación ultravioleta, el mayor retorno preventivo se concentra en tres palancas.

Tabaco: el factor prevenible número uno

El tabaco sigue siendo el gran motor evitable del cáncer. El trabajo atribuye al consumo de tabaco alrededor del 15% de los nuevos casos mundiales (unos 3,3 millones).

No se trata solo del pulmón: también se asocia a tumores de vías aerodigestivas (garganta, boca), digestivos y otros. Según datos del INE, el porcentaje de fumadores diarios se sitúa en torno al 16,6% en población de 15 o más años (con diferencias por edad y sexo).

Alcohol: cuanto menos, mejor

El estudio sitúa el alcohol como el tercer gran contribuyente global, con algo más del 3% de los casos (aproximadamente 700.000 diagnósticos). La idea más difícil de asumir es la más clara desde salud pública: no existe un nivel seguro de alcohol respecto al riesgo de cáncer, recuerdan mensajes oficiales del Ministerio de Sanidad.

Esto incluye cerveza y vino: el riesgo no depende del tipo de bebida, sino de la exposición al etanol y sus metabolitos. Y el vínculo se ha descrito para varios tumores, entre ellos mama, hígado, colon y garganta.

Infecciones: vacunas, cribados y tratamiento a tiempo

El segundo gran bloque prevenible, por peso global, son las infecciones asociadas a cáncer: algo más del 10% de los casos (en torno a 2,2-2,3 millones).

Aquí entran patógenos muy conocidos:

  • VPH (virus del papiloma humano): Ligado a cáncer de cuello uterino y también a otros tumores anogenitales y de orofaringe.
  • Hepatitis B y C: Relacionadas con cáncer de hígado.
  • Helicobacter pylori: Bacteria asociada a cáncer gástrico.

La buena noticia es que gran parte de esta prevención no depende de fuerza de voluntad, sino de herramientas sanitarias disponibles. En España, el calendario de vacunación recomendado para 2026 incluye la vacunación frente al VPH a los 12 años con una dosis para niños y niñas. Y las recomendaciones europeas refuerzan también la prevención de infecciones relacionadas con cáncer mediante vacunación y programas de detección y tratamiento.