Redacción. La Universidad de Sevilla vuelve a situarse en primera línea de la investigación médica. Un investigador de la US ha coordinado un estudio internacional que define prioridades para nuevos ensayos clínicos frente a la resistencia a los antibióticos. El trabajo, liderado por el CIBER y publicado en una revista científica especializada, reúne a 60 expertas y expertos.

El objetivo del estudio es orientar la investigación clínica ante un reto que ya se considera una emergencia global. La resistencia antimicrobiana impacta en la salud pública. También presiona la sostenibilidad de los sistemas sanitarios. Además, genera consecuencias económicas y sociales.

El documento establece una hoja de ruta práctica para decidir dónde invertir esfuerzos científicos. Para ello, identifica como prioritarias las infecciones graves causadas por bacterias resistentes a múltiples antibióticos. Entre ellas, se señalan patógenos frecuentes en el entorno hospitalario. También se subraya la necesidad de actuar en cuadros clínicos complejos.

Entre esos cuadros, se destacan situaciones con evidencia limitada sobre el tratamiento más eficaz. Aparecen las bacteriemias por bacterias multirresistentes. También se incluyen la neumonía adquirida en el hospital, la endocarditis y la fiebre neutropénica. Así, el foco no se queda solo en el microorganismo. Se centra también en cómo se presentan las infecciones en pacientes reales.

Uno de los puntos diferenciales del trabajo es su enfoque integrador. No se limita a listar patógenos y mecanismos de resistencia. Además, incorpora síndromes clínicos, poblaciones con necesidades no cubiertas y tratamientos antiinfecciosos disponibles. En ese análisis entran fármacos clásicos y nuevos antibióticos.

El consenso se alcanzó mediante una encuesta basada en metodología Delphi. El proceso se desarrolló entre enero y septiembre de 2024. Se realizaron varias rondas de consulta y discusión. Finalmente, se definieron prioridades urgentes por su potencial impacto clínico.

Como resultado, se identificaron perfiles de resistencia especialmente relevantes. También se señalaron poblaciones que requieren estrategias terapéuticas adaptadas. Además, se priorizó el estudio de tratamientos concretos en contextos clínicos definidos. Esto facilita ensayos más eficientes y comparables. Y, al mismo tiempo, acerca la investigación a lo que ocurre en los hospitales.

Estas prioridades sirven como herramienta para diseñar ensayos aleatorizados e innovadores. En especial, se abren puertas a enfoques de medicina personalizada, como los ensayos adaptativos. En conjunto, el estudio aporta claridad y dirección. Y, sobre todo, fortalece la respuesta científica ante un problema que afecta a toda la sociedad.