El humorista Ulises Toirac considera que la detención de los jóvenes creadores de El4tico demuestras que en Cuba se “teme y se reprime” la libertad de expresión.

“La libertad de expresión es solo el primer escaño, te da la posibilidad de decir en voz alta lo que piensas. Pero no es hasta que hay democracia, que esa voz no sólo se escucha, sino que es TENIDA EN CUENTA. Y ahí y solo ahí, es que la libertad de expresión cobra su verdadera magnitud y donde realmente terminan las exclusiones”, dijo Toirac, un agudo analista de la realidad de la isla.

Facebook

Para el artista, sin libertad de expresión es imposible la democracia.

“Lo sucedido con #el4tico es una clara demostración de que se teme y se reprime la primera. Y eso es señal inequívoca del ‘desdeseo’ de la segunda. Todo proyecto que engloba personas tiene que moverse con las pequeñas fuerzas de cada una si quiere lograr un progreso armónico que las tenga en cuenta. La menos equivocada de las decisiones es la que lleva el consenso de la mayoría y no el credo de una parte”, reflexionó.

Además de Toirac, otros artistas como Luis Alberto García o Haydée Milanés han denunciado en las últimas horas la detención de los del El4tico.

Milanés dijo que la detención de los jóvenes creadores de contenido es “una prueba más del horror” del régimen cubano.

“Ayer fueron detenidos estos dos jóvenes cubanos, solo por decir lo q piensan. Que sepa el mundo q en #Cuba se persigue y castiga cruelmente el pensamiento diferente. Esto no es nuevo, es una prueba más del horror que vivimos los cubanos. Aquí debajo les dejo el mensaje que dejó Kamil, previendo esta detención”, escribió Milanés en Facebook.

La artista se refiere a una carta escrita por el activista Kamil Zayas Pérez, integrante del proyecto independiente, detenido el viernes en Holguín junto a Ernesto Ricardo Medina durante un operativo policial. 

En su declaración, difundida por activistas y fechada en enero de 2026, Kamil advertía con serenidad profética: “Si están viendo o leyendo esto, es porque finalmente encontraron la manera de trancarme, de intentar ponerme la mordaza temporal”. 

El activista explicó que su arresto no respondía a ningún delito común, sino al “único crimen que una dictadura no tolera: atreverse a mirar de frente y decir en voz alta lo que todos notamos: sus faltas garrafales, sus ineficiencias crónicas, sus injusticias sistemáticas y la opresión que aplasta la dignidad de un pueblo entero”. 

Zayas, conocido por su tono reflexivo y su capacidad de análisis, aseguró que su labor en El4tico siempre buscó fomentar el pensamiento crítico “sin odio y sin polarización”. “Solo he señalado lo incorrecto, lo humillante, lo que degrada al ser humano. Y eso, al parecer, es imperdonable”, escribió. 

En la carta, el joven denunció que el Estado cubano, ante la crisis más profunda de su historia reciente, “elige apretar más el tornillo, cerrar la narrativa hasta asfixiarla y aumentar el nivel de represión”. Asimismo, describió el miedo del poder como su principal motor: “Temen más asumir la responsabilidad de sus propios errores que arrastrar a un pueblo entero al abismo por orgullo y soberbia”. 

Zayas también reflexionó sobre la hipocresía del discurso oficial, que exalta la rebeldía en los libros de historia mientras persigue a quienes la practican hoy: “Callan a los que hacemos exactamente lo que ellos enseñan: alzar la voz contra la injusticia. Esos son sus héroes, hasta que alguien los imita de verdad”. 

En uno de los pasajes más conmovedores, el joven se definió sin grandilocuencia: “No soy nadie especial, ni líder ni imprescindible. Soy solo un cubano más, una pieza pequeña en una causa inmensa: la de querer vivir con dignidad y poder decir la verdad sin miedo”. 

La carta concluyó con un mensaje de esperanza y desafío: “Callarme a mí no calla la marea. Una celda no apaga una conciencia colectiva que ya despertó. El silencio forzado no arregla nada; solo pudre más la herida. El pueblo cubano ya no se conforma con migajas ni con cuentos. Merece —exige— algo mucho mejor”. 

El texto se ha viralizado bajo la etiqueta #TodosSomosEl4tico, generando reacciones de solidaridad dentro y fuera de Cuba.

En medio de apagones, censura y una creciente ola de incertidumbre e indignación, la carta de Kamil Zayas resume el espíritu de una generación que desafía el miedo con palabras. Un mensaje que, aunque escrito desde la previsión del encierro, ya pertenece a la memoria colectiva de un país que —como él escribió— “exige algo mucho mejor”.