Max Shulga, es niño ucraniano que con 11 años entraba a formar parte der la cantera del Colegio Leonés en el año 2014 es ya todo un integrante con pleno derecho en la mejor liga del mundo, la NBA. Max, que en el año 2014 llegaba a León de la mano de su padre, el árbitro internacional ucraniano Boris Shulga, para formarse en los estudios, el deporte y también a nivel personal, hacía realidad su sueño el pasado miércoles cuando saltaba a la pista para sumar sus primeros minutos oficiales con una de las franquicias más importantes de la liga profesional norteamericana, los Boston Celtics.

Dos puntos en los poco más de dos minutos que estuvo sobre la pista fueron su carta de presentación en un equipo en el que en su día militaron jugadores de la talla de Larry Bird, Bill Russell, Robert Parish o John Havlicek. Y en el que con 23 años Shulga pretende hacer carrera.

Un logro que tiene en León, y en este caso en el Colegio Leonés (un centro educativo en el que el baloncesto es parte de su ADN), una porción de protagonismo. No en vano durante cinco años Max aprendió conceptos y enseñanzas que luego, ya en su etapa universitaria en Utah y posteriormente en los Rams de Virginia pulió para abrir las puertas de una de las franquicias más laureadas de la NBA, los Celtics.

El 4 de febrero va a quedar para siempre como un día especial para este niño ucraniano que desde León está dando pasos importantes para ya en su etapa adulta triunfar en la mejor liga del mundo de baloncesto.

Sus primeros minutos y puntos ya los ha dado vestido de verde. Ahora solo queda mejorarlos. Y con León y el Colegio Leonés en su equipaje vital.