El actor cubano Alden Knight atraviesa un delicado momento de salud.
Así lo confirmaron este fin de semana colegas y amigos del medio artístico, luego de que se informara que el intérprete se encuentra ingresado en la sala de terapia intensiva del Hospital Manuel Fajardo, en La Habana, en una condición comprometida.
El usuario Alexei Chiong fue el primero en dar la voz de alarma a través de Facebook.
«Pido a todos los amigos, oremos por la pronta recuperación del amigo Alden Knight, quien se encuentra en una condición de salud comprometida en la sala de terapia intensiva del Hospital Fajardo. Fuerza hermano», escribió.
Captura de Facebook / Alexei Chiong
Horas más tarde, Luis Lacosta, reconocido director de arte del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), también se sumó a los mensajes de apoyo.
«Nuestras oraciones están presentes para la pronta recuperación de nuestro hermano Alden. Esperamos tenerlo entre nosotros y seguir disfrutando de su contagiosa sonrisa», expresó en Facebook.
Hasta el momento no se han ofrecido detalles oficiales sobre la causa de su ingreso ni sobre la evolución clínica del actor.
Captura de Facebook / Luis Lacosta
Sin embargo, la noticia ha generado una oleada de mensajes de solidaridad dentro del ámbito cultural cubano, donde Alden Knight es una figura ampliamente conocida y respetada.
Una vida dedicada al arte… y al discurso oficial
Nacido el 15 de agosto de 1936 en el municipio Florida, Camagüey, Alden Knight es uno de los actores más prolíficos de la escena cubana. Ha trabajado en teatro, televisión, radio, cine y cabaret, con más de un centenar de obras en su trayectoria.
Además de actor, fue profesor de actuación, conductor y director de programas, y ha recibido múltiples reconocimientos, entre ellos el Premio Alejo Carpentier, el Premio Nacional de la Televisión Cubana y varios Premios Caricatos, incluidos los dedicados al público infantil.
Hijo de una familia muy humilde, de padre jamaicano y madre panameña hija de jamaicanos, pasó una infancia marcada por dificultades económicas. A los 1o años la familia se mudó a Guantánamo, donde empezó a acercarse al mundo artístico como recitador y cantante en la emisora CMKS.
Más tarde emigró a La Habana para estudiar actuación. Allí se abrió paso en el teatro, la radio y la televisión, ganándose el favor del público.
En el cine participó en títulos como «El otro Cristóbal» (1963), «El Bautizo» (1968), «El otro Francisco» (1975), «Una mujer, un hombre, una ciudad (1978)» y «Lejos de África» (1996).
En los años 70 realizó un trabajo destacado con la obra del Poeta Nacional Nicolás Guillén, junto a la actriz Asenneh Rodríguez. Con ella trabajó también en series y otros dramatizados, formando una pareja artística muy querida por el público.
Pero la carrera de Alden Knight no solo ha estado ligada al arte. Durante décadas ha sido también un defensor abierto del régimen cubano y, en particular, de la figura de Fidel Castro.
Su labor artística ha estado estrechamente vinculada al proceso político: participó en actos oficiales, concentraciones y eventos organizados por el Estado, integrando el aparato cultural que acompañó la narrativa del poder.
En 2016, tras la muerte de Fidel Castro, Knight compareció en un programa especial de la televisión cubana donde calificó al exgobernante como un «hombre brillante», de «fortaleza tremenda» y «sensible». Incluso afirmó que Fidel «no era, sino que es, porque sigue allí».
En 2020, en una entrevista con el semanario Trabajadores, defendió abiertamente a la revolución cubana como una obra «liberadora», y sostuvo que, pese a errores y dificultades, «los aciertos superan los desaciertos». Relató que su familia había podido desarrollarse profesionalmente gracias al sistema y se declaró «feliz en su tierra».
Así, Alden Knight ha sido, al mismo tiempo, un actor de larga y sólida trayectoria y una voz pública alineada con el discurso del poder en Cuba.
Hoy, mientras permanece en terapia intensiva, colegas, instituciones y seguidores esperan su recuperación, en un país donde la precariedad del sistema de salud y la falta de información oficial suelen acompañar estos momentos críticos.