Una victoria sufrida pero que sirve para tomar impulso. En su regreso a casa después de varias jornadas a domicilio, el Fibwi Mallorca venció al Melilla en el que ha sido el primero de los tres partidos consecutivos que disputarán los de Pablo Cano en Son Moix en una semana.

Un encuentro que, pese ser frente uno de los equipos de la zona baja de la tabla, los locales no se podían relajar con lo que mostraba la clasificación. Lucas Capalbo volvería con el equipo partiendo de inicio y lo haría con una asistencia para que Bracey abriera el marcador desde la línea de tres y marcando un parcial de 7-0. No tardaría en reaccionar Melilla asentando un 0-7 a su favor para igualar el partido. Se convertía entonces el duelo en un tira y afloja por parte de los dos equipos con mucha acción en el juego interior e intensidad defensiva. Llegaban entonces las imprecisiones de los locales que permitían a los de Sanz tener más posesiones a su favor y terminar el primer cuarto ligeramente por delante.

En los segundos diez minutos, el Fibwi partía con la mentalidad de darle la vuelta al marcador adverso con un Lucas Capalbo que aportaba desde debajo del aro, pero el acierto del Melilla desde el 6.75 y especialmente de Iván Cruz con 21 puntos y 9 de 9 en tiros de campo, hacía imposible reducir la distancia y los de Sanz la ampliaban cerca de los dobles dígitos. Paraba el partido Pablo Cano y lograría la reacción de los locales desde la línea de tres para ponerse 31-34 llegado el ecuador del periodo y posteriormente igualarlo gracias a un Brian Vázquez que se enchufó con el paso de los minutos saliendo desde el banquillo. Seguía acertado desde el perímetro el Fibwi que se ponía por delante pero un pequeño arreón del Melilla hacía que el encuentro se marchase al descanso con un 42-47.

Regresaban los jugadores de vestuarios y el Fibwi pondría la directa sabiendo lo que estaba en juego y que una victoria les seguía impulsando en la clasificación de la Primera FEB hacia los puestos de playoff de ascenso. Aramburu y Bombino machacarían el aro en jugadas consecutivas para acercarse una vez más a solo un punto, sin embargo, los de Pablo Cano volvían a fallar en el rebote defensivo y esto concedía al Melilla más facilidades para seguir sumando y marcharse en el marcador. Se estancaba el conjunto local en ataque, ya que no era capaz de superar la barrera de los cinco puntos y ya en el bonus, los de Sanz sumaban fácilmente desde la línea de tiros libres para llevar el encuentro a un 58-65.

Últimos diez minutos y con una de las máximas en el electrónico, los de Pablo Cano se agarraban a la épica con el factor cancha de su lado y Aramburu sería el que anotaría en primera instancia para poner la primera piedra en el camino, seguido de Brian Vázquez que no fallaba en los tiros libres para acercar al equipo de nuevo, hasta que de nuevo Aramburu desde la línea de tres pondría al Fibwi a solo una posición de distancia. Aplicaba la presión a toda pista el conjunto palmesano y funcionaria para empatar y ponerse de nuevo por delante tras mucho minutos a remolque. Subía la intensidad del partido con un Melilla que seguía enchufado desde el perímetro mientras que el Fibwi aumentaba el físico con el juego interior y mejorando en el rebote para seguir al frente del partido con un Bracey acertadísimo entrando hacia el aro y desde los tiros libres. Reaccionaba de nuevo el conjunto de Sanz que con un triple de Rodríguez empataba el duelo a 78 con dos minutos y medio de tiempo restante y una vez más, aparecía Aramburu. Un triple para poner a su equipo tres arriba y un tapón en defensa en la siguiente jugada, asentaba la daga a un Melilla que se veía muerto en la orilla después de ir casi todo el partido por delante.