Como las excusas de Extremadura no sirven para Aragón, en Ferraz han decidido inventar nuevos argumentos que les permitan seguir esquivando la autocrítica tras una nueva debacle. El PSOE revisitó este domingo su suelo histórico en la región, pero en la dirección aseguran que … Pilar Alegría era una buena candidata y que no les ha pasado factura su vinculación al Gobierno. Descartan que esto sea un castigo -por persona interpuesta- a Pedro Sánchez y tratan de esquivar cualquier responsabilidad, mirando al PP y lo que consideran una «estrategia fallida». «Nadie convoca para perder diputados», dicen.

Los socialistas se resisten a reconocer que el plan de externalizar el Consejo de Ministros a las candidaturas territoriales ha sido un fracaso y aunque se duelen de la «falta de tiempo» de Alegría para consolidar una alternativa, por el adelanto electoral, no prevén una salida inminente de María Jesús Montero para tomar las riendas del PSOE en Andalucía con margen suficiente para evitar otra debacle. En público, los socialistas tratan de proyectar a un PP que solo está interesado en debilitar al Gobierno para llegar a La Moncloa y que utiliza las convocatorias autonómicas para ir minando las expectativas de Sánchez.

Durante la reunión de su Ejecutiva, el secretario general le ha trasladado a los suyos que hay que hacer una mayor reivindicación del PSOE, ante «el bloqueo», «la parálisis» y «el colapso» que supone la gestión de un PP con una mayor dependencia de Vox. Para ello, utilizan la realidad de Extremadura, donde no tenían Presupuestos -el argumento para convocar- y «ahora veremos si tienen investidura», señalan. Los socialistas inciden en que a los de Santiago Abascal les interesa la inestabilidad y «los ciudadanos no se merecen verse sometidos a ese colapso».

En clave autoexculpatoria, en Ferraz se aferran a que han conseguido los mismos escaños que en 2015 le permitieron a Javier Lambán gobernar y mantienen su confianza en Alegría, señalando que encabezará el partido en la oposición para construir una alternativa. Otras fuentes piden prudencia y quieren esperar a ver cómo se acaba desbloqueando la gobernabilidad, porque no está claro que no pueda producirse una repetición electoral.

Lo que no valoran en el PSOE en ningún caso es una abstención para permitir que gobierne Jorge Azcón sin el yugo de Vox. Pese a alertar contra el peligro del advenimiento de la extrema derecha, en la dirección socialista no están dispuestos a facilitar su investidura. «No somos los pagafantas del PP», señalan, recordando que ya le ofrecieron una abstención para aprobar los Presupuestos y esquivar las urnas y rechazó la mano tendida.

En el partido, no entran en el balance de su contribución al alza de Vox en este ciclo electoral y culpan en exclusiva al PP de haber «alimentado a la extrema derecha». Otro de los argumentos del catálogo de excusas para justificar el segundo suelo histórico en menos de dos meses es la falta de movilización del partido en las elecciones autonómicas. Fuentes socialistas señalan que la formación suele implicarse más en municipales y generales, «son nuestras elecciones», dicen, y que esto les ha vuelto a pasar factura en Aragón, como ya pasara en Extremadura, donde han ido escindidas de las locales por primera vez.