Los Rayanos están divertidos este año. A la segunda su propuesta de marihuana no es tan sorprendente, pero tiene sus momentos que ha hecho reír al público.
De su repertorio renovado para la semifinal (dos pasodobles y dos cuplés) tres piezas han estado dedicadas al concurso de murgas. Me parece un error mirarse tanto al ombligo. Esas cosas hacen gracia a los propios murgueros pero el que está en casa no conecta.
Otro problema que se ve para Los Rayanos es la calle. Si entran en un bar con ese traje a cantar, se tienen que salir los clientes.

