El Palmer Basket tomó un respiro en esta pasada jornada. Con una Primera FEB de 17 equipos, los de Díez de Acharán pararon en seco en la que debía ser una semana de tres encuentros y que, junto a otros dos conjuntos de la liga, no tendrán esa sobrecarga de partidos. Un parón que llega probablemente en un momento clave de la temporada y que debe ser un punto de inflexión para los mallorquines que no encuentran la manera de escapar de la zona de descenso.

La semana pasada volvieron a caer en casa, esta vez contra el CB Zamora en un partido muy igualado y que no se fue a la prorroga como con el Fuenlabrada, pero el transcurso del mismo y su desenlace fue nefasto para los de Palma que sumaron en ambos casos una derrota. La incorporación de Phil Scruub ha sido un movimiento muy positivo a nivel individual pero también colectivo y que de la mano de Juan Ignacio Díez de Acharán todos han dado un paso adelante, pero no es suficiente.

Los que llegaban a la categoría de plata del baloncesto español como los campeones de la Segunda FEB han y están sufriendo mucho en esta temporada 2025-2026. Son el equipo con menor anotación de la división con 1213 puntos a su favor mientras que atrás son la tercera plantilla que más encaja y permite a sus rivales con 1462 puntos solo por detrás de Melilla y Burgos.

Con la jornada número 19 ya disputada y con el Palmer con un fin de semana de ‘descanso’ a su favor, todavía tienen tiempo de reacción, pero se va acabando poco a poco. El equipo necesita dar otra y una mejor versión de él mismo y, por encima de todo, empezar a cerrar y ganar partidos, pese a que ahora el calendario sea complicado con los enfrentamientos contra Palencia y Coruña, si quieren tener aspiraciones y lo más importante, mantener la categoría de cara al año que viene.