Roche ha anunciado nuevos datos del estudio fase III FENtrepid que muestran que el inhibidor de la tirosina quinasa de Bruton (BTK) en investigación fenebrutinib alcanzó su objetivo primario de demostrar la no inferioridad en comparación con ocrelizumab (OCREVUS®) en la reducción de la progresión de la discapacidad en pacientes con Esclerosis …

Roche ha anunciado nuevos datos del estudio fase III FENtrepid que muestran que el inhibidor de la tirosina quinasa de Bruton (BTK) en investigación fenebrutinib alcanzó su objetivo primario de demostrar la no inferioridad en comparación con ocrelizumab (OCREVUS®) en la reducción de la progresión de la discapacidad en pacientes con Esclerosis Múltiple Primaria Progresiva (EMPP). Fenebrutinib mostró una reducción del 12% en el riesgo de progresión de la discapacidad en comparación con OCREVUS, el único medicamento aprobado para la EMPP, medido por el tiempo hasta la aparición de la progresión compuesta confirmada de la discapacidad a las 12 semanas (cCDP12, por sus siglas en inglés) ([HR] 0,88;  [IC] del 95 %: 0,75-1,03) con curvas que se separaban ya a las 24 semanas. Se observó un efecto terapéutico consistente sobre la cCDP12 en todos los subgrupos de pacientes y durante todo el tratamiento.

El objetivo primario de cCDP12 incluyó la progresión confirmada de la discapacidad (PCD) basada en la Escala Expandida del Estado de Discapacidad (EDSS, por sus siglas en inglés) para la discapacidad funcional, la prueba de la marcha cronometrada de 25 pies (T25FW, por sus siglas en inglés) para la velocidad de la marcha y la prueba de los nueve palitos (9HPT, por sus siglas en inglés) para la función de las extremidades superiores. El efecto más notable del tratamiento se observó en el riesgo de empeoramiento en la 9HPT en un 26% (HR 0,74; IC del 95%: 0,56-0,98) en comparación con OCREVUS.

Beneficio clínico desde la semana 24

Tal y como ha explicado el profesor Amit Bar-Or, director del Centro de Neuroinflamación y Neuroterapéutica de la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania, «fenebrutinib mostró un beneficio clínico constante ya en la semana 24, especialmente en la función de las extremidades superiores, que es esencial para mantener la independencia y el funcionamiento diario. Dado que solo existe un tratamiento modificador de la enfermedad para las personas con EMPP, fenebrutinib tiene el potencial de convertirse en una opción terapéutica oral de alta eficacia que actúa directamente en el cerebro, se dirige a la biología progresiva y puede ralentizar la discapacidad».

Por su parte, el doctor Levi Garraway, director médico y jefe de Desarrollo Global de Productos de Roche, ha afirmado que «fenebrutinib representa el primer avance científico potencial para la comunidad de la EMPP en más de una década, ya que ha demostrado un beneficio clínico significativo en la reducción de la progresión de la discapacidad en un estudio comparativo con el único tratamiento aprobado para la EMPP. Esperamos poder avanzar en nuestra solicitud de autorización tras la próxima publicación de los resultados de nuestro segundo estudio pivotal sobre la EMR, FENhance 1».

Además, un análisis post hoc demostró que fenebrutinib era superior a OCREVUS en un objetivo compuesto que incluía dos de los tres componentes del cCDP12 (EDSS y 9HPT, por sus siglas en inglés), con una reducción del riesgo del 22% (HR 0,78; IC del 95 %: 0,64-0,95).

Elevaciones hepáticas reversibles y sin casos graves

Los acontecimientos adversos (AA) observados con frecuencia (≥10 %) en el grupo de fenebrutinib fueron comparables a los de OCREVUS: infecciones (67% frente a 70,9%), náuseas (12% frente a 7,1%) y hemorragias (10,2% frente a 8,1%). Se observaron elevaciones transitorias y reversibles de las enzimas hepáticas con mayor frecuencia en el grupo de fenebrutinib (13,3% frente a 2,9%), y todos los casos se resolvieron tras la interrupción del fármaco del estudio. No se observaron casos de la ley de Hy (un indicador de posible lesión hepática grave).

Se notificaron acontecimientos adversos graves en el 19,1% de los pacientes que recibieron fenebrutinib (frente al 18,9 % con OCREVUS) y provocaron que el 4,3% abandonara el tratamiento (frente al 3% con OCREVUS). En el estudio FENtrepid, se produjeron casos mortales en el 1,4% de los pacientes del grupo de fenebrutinib frente al 0,2% de los del grupo de OCREVUS, todos ellos evaluados por los investigadores como no relacionados con el tratamiento del estudio y sin que se observara ningún patrón en cuanto al momento o la causa. Los estudios epidemiológicos han demostrado que las tasas de mortalidad son más elevadas en las personas que viven con EM en comparación con la población general.

Los resultados se han dado a conocer en una presentación oral de última hora en el ‘Foro 2026 del Comité Americano para el Tratamiento e Investigación de la Esclerosis Múltiple’ (ACTRIMS, por sus siglas en inglés) celebrado en San Diego, California. Estos datos dan continuidad a lo que ya se anunció en noviembre del año pasado en relación al estudio FENtrepid y con el primero de los dos estudios fase III sobre EMR (FENhance 2), que alcanzaron sus objetivos primarios. Una vez que se den a conocer los resultados del segundo estudio sobre la EMR (FENhance 1), lo que se espera que ocurra en la primera mitad de 2026, los datos de todos los ensayos de fase III con fenebrutinib se presentarán a las autoridades reguladoras.