JULIO MONFORT

  • «El pasado 8 de febrero, circulando despacio y sin prisa, lo normal en un día festivo, decidí contar el número de ciclistas que en ese mismo tiempo entrenaban o practicaban deporte en esa carretera»

Cien ciclistas en 15 minutos por Les Planes

Un pelotón ciclista en el puerto de Dénia.

En los últimos meses me traslado con frecuencia en coche de Dénia a Xábia por Les Planes los domingos por la mañana, un trayecto que suele ser de unos 15 minutos. El pasado 8 de febrero, circulando despacio y sin prisa, lo normal en un día festivo, decidí contar el número de ciclistas que en ese mismo tiempo entrenaban o practicaban deporte en ambos sentidos de la carretera.

El resultado fue de un centenar, cinco arriba o abajo. Es una cifra similar a la participación que este año tendrá la Vuelta Ciclista a la Comunidad Valenciana, 125 corredores según lo previsto. La diferencia es que en las pruebas de competición las carreteras se cierran al tráfico. En Les Planes, ese centenar de ciclistas, ya sean aficionados, semiprofesionales o profesionales, comparten la ruta con un montón de coches.

Cuando en Les Planes has de adelantar a un corredor solitario, que en las cuestas de ascenso difícilmente supera los 20 km/h, es posible hacerlo con razonable seguridad en algunos tramos, pese a ese trazado tan curvo y con predominio de línea continua. En algunos casos es el propio ciclista – o dos, o tres-, quien con mejor visión te indica la posibilidad de adelantar.

La cosa se complica, y mucho, cuando se trata de grupos de seis, ocho o incluso más corredores, que suelen ir muy concentrados y sin prestar demasiada atención a su entorno. Esto ocurre sobre todo en los descensos. Algunos parecen balas humanas superando los límites de velocidad en los diferentes tramos, incluso el máximo, que es de 50km/h. Las situaciones de riesgo se producen por tanto con frecuencia durante todo la mañana. Y por lo visto no solo los domingos.

Que sí, que el cicloturismo es otra valiosa fuente de ingresos turísticos en meses de temporada baja. Pero es que cualquier día se podría producir una tragedia y solo entonces empezaremos a pedir responsabilidades y a tomar medidas. Quizás ya es hora, quizás ya era hora hace años, que quienes de tienen la capacidad de tomar decisiones se dejen de palabrería bienintencionada y hagan algo práctico de una vez.

Aunque es mejor decirlo con boca pequeña, no sea que la solución consista en cortar el tráfico de coches por Les Planes los fines de semana, tal cual en competiciones profesionales. Desde luego los cicloturistas podrían pedalear a sus anchas, sin preocuparse de nada y embalarse en los descensos a tumba abierta. Incluso se podría publicitar en folletos turísticos, en este caso de Dénia y Xábia y en varios idiomas: «Venga a disfrutar de un circuito ciclista de montaña sin coches a través de un parque natural y con preciosas vistas». ¿Acaso no suena bien la idea?