Los loteros españoles están en pie de guerra contra la Sociedad Estatal Loterías y Apuestas del Estado (Selae) a cuenta de la plataforma única de venta de boletos por Internet que pretende crear la empresa pública dependiente del Ministerio de Hacienda, que consideran un « … monopolio» en ciernes. Así lo han denunciado esta mañana dos asociaciones del sector, Defensa Digital (Dedit) y Loteros en la Lucha (LELL), durante un acto en la sede de CEOE en el que han presentado las conclusiones del Informe de la Mesa para la Rentabilidad y Digitalización de la Lotería Online, un órgano creado ‘ex profeso’ por los profesionales del gremio para dar visibilidad a su guerra con el Fisco.
Concretamente, los loteros temen que la futura web les hurte tanto el fondo de comercio -nombre que reciben los bienes inmateriales de una empresa, como prestigio de marca o clientes- como la Lotobolsa -un monedero virtual que tiene cada cliente- al centralizarlos en una única web, una de la que aún saben muy pocas cosas, por otra parte. Precisamente, la creación de la mencionada mesa del sector fue una iniciativa que surgió desde las propias empresas, ante la negativa de Selae -según aseguran a este diario- de crear un mecanismo a partir del cual el supervisor y las administraciones de Lotería pudieran resolver sus diferencias.
«No nos parece mal que tengan su web», explica a ABC Jon Urkiola, presidente de Dedit, antes de aclarar que su temor es que todo el trabajo que las administraciones han llevado a cabo para ganar presencia ‘online’ sea aprovechado por la empresa pública. Para contextualizar esto, habría que recordar que cada año las administraciones de Lotería facturan 1.500 millones de euros a través de sus páginas web, mientras que Selae tiene una cuota de mercado residual (un 3% sobre la facturación anual de todo el sector, que fue de 10.300 millones en 2024). El problema de fondo, añade Urkiola, es la ausencia de una regulación clara para la venta por Internet, pues la última ley del juego data de 2011 y desde entonces la legislación ha quedado desfasada, un hecho que «genera inseguridad jurídica, desincentiva la inversión tecnológica y dificulta una digitalización ordenada», añade el presidente de Dedit.
Más allá de esto, los profesionales de la Lotería han aprovechado la presentación de esta mañana para volver insistir en una reclamación que es ya muy antigua, el aumento del precio de los boletos, que está estancado desde 2002. Según cálculos de Dedit, la negativa de Hacienda a actualizar las tarifas ha esquilmado la rentabilidad del sector en un 60% en las últimas dos décadas.