Sumar ha vuelto a poner sobre la mesa la prestación universal de 200 euros al mes por hijo menor de 18 años, una de sus banderas desde hace años. Pero el PSOE ha frenado la iniciativa y la ha dejado, de nuevo, en el aire.
El Ministerio de Derechos Sociales, en manos de Sumar, la daba ya por hecho y se esperaba que se aprobara este mismo martes en el Consejo de Ministros.
Sin embargo, el ala socialista del Ejecutivo ha abortado la puesta en marcha de esta ayuda. De momento, la medida no cuenta con una fecha concreta de aplicación.

Preguntado por esta cuestión en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el responsable de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ha dicho que espera que esta medida «vea la luz cuanto antes».
El objetivo de esta prestación universal por crianza es que llegue al 100% de las familias con hijos menores de 18 años a su cargo y acabar así con la pobreza infantil más severa de aquí a 2030.
A juicio de Bustinduy, «su impacto será extraordinario y positivo para la democracia española» porque permitirá avanzar en la «erradicación de la pobreza».
Sumar ya presionó al Gobierno y defendió esta medida de carácter universal y sin requisito de renta. Una compensación de 200 euros al mes por hijo menor de 18 años, es decir, unos 2.400 euros anuales por hijo.
Ayudas sociales universales
No es la primera vez que el Gobierno anuncia una ayuda de este tipo y no llega a materializarse de manera oficial.
Uno de los casos más conocidos es el cheque bebé de 2.500 euros aprobado por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero entre 2007 y 2010.
La ayuda concedía este importe por cada nacimiento o adopción, sin tener en cuenta la renta de las familias. La decisión fue criticada por Izquierda Unida, que la calificó como «oportunista» y denunció que no se tuviera en cuenta las diferencias de rentas en las familias.
También hubo bronca, más recientemente, con el bono social térmico destinado a familias numerosas. Una ayuda anual de casi 200 euros que se da a estas familias que antes solicitaron el bono social eléctrico. Una tarifa especial, que concede una rebaja del 65% en la factura de la luz.
La polémica estalló en Madrid cuando se supo que cargos del PP y también la líder de Más Madrid, Mónica García, cobraban el bono. García pidió disculpas, habló de «error» y anunció que devolvería el dinero, pero mantuvo la crítica de fondo: las ayudas sociales no deben llegar a quien no las necesita.
PSOE, Podemos y Más Madrid coincidieron entonces en reclamar criterios económicos. El Gobierno central se comprometió a reformar el bono térmico para introducir límites de renta y evitar esa universalidad de facto.
La ayuda no se eliminó y sigue vigente, pero la reforma se ha ido retrasando y en 2023 y 2024 continuaron accediendo familias numerosas con ingresos altos.