Los padres de Igor Antón no le dejaban rodar por carretera en sus primeros años sobre la bici. El único trozo de asfalto que tocaba … era para ir de casa al barrio de Elexalde. Allí torcía a la izquierda y pasaba las horas en la pista que sube hasta el Vivero. Para 2026, la Itzulia le dio vía libre para diseñar el recorrido de la cuarta etapa, Galdakao-Galdakao. El escalador recordó su niñez y pidió ascender por el camino estrecho en el que empezó a cimentar su laureada carrera.
La empresa Oceta, la organizadora de la ronda vasca examinó la subida y pidió asfaltar la senda. «Ahora ya está está perfectamente. Empieza con hormigón, luego un poco de asfalto y otra vez hormigón hasta salir a la carretera normal», celebra el presidente Javier Riaño. Ese será el primer paso por la icónica cita vizcaína. Habrá dos más. La última, a siete kilómetros de la meta, se ascenderá por la vertiente de Legina y Larrabetzu, junto al restaurante Horma Ondo. Un homenaje a su cocinero, Mikel Bustinza, fallecido en un accidente de tráfico en enero.
En total, serán la cuarta y quinta vertiente que se acienda en una carrera profesional. La de Larrabetzu era un punto de la Clásica Cicloturista Jesús Loroño. La meta también estará cuesta arriba en el barrio de Elexalde. La tónica de la Itzulia más exigente de la última década.


El espectáculo arrancará en Bilbao. Así lo fue en la primera edición, en 1924, en 2017 y también en 2021. El lunes de Pascua se replicará la contrarreloj en la que Rogliç se tomó la revancha del Tour del año anterior con Pogacar. Le sacó 28 segundos en los 13,9 kilómetros de recorrido. La salida se dará de la Basílica de Begoña, se ascenderá Santo Domingo, el primer puerto de los 29 de la ronda, se bajará por Enekuri y, tras rodar junto a la ría, se subirá al Parque Etxebarria por el muro al 19% que parte de la Plaza del Gas. «Esperamos que no haya diferencias notables en esta etapa. La carrera empezará casi de cero», cree Riaño.


El resto de etapas serán Pamplona-Mendiluko, Galdakao-Galdakao, Basauri-Basauri, Eibar-Eibar y Antzuola-Bergara. Todas ellas estarán destinadas para los hombres de la general. La jornada navarra será el segundo examen serio para los favoritos. Serán 3.300 metros de desnivel, con el cenit de ascender San Miguel de Aralar por el acceso de Uharte Arakil, también de hormigón. Serán 9,5 kilómetros al 7,8% de desnivel medio, el puerto más duro de la carrera. «Habrá un grupo más o menos pequeño que pueda saltar y una vez coronar, la bajada es muy rápida. Será difícil que les cojan. Pero la gente irá guardando y no habrá grandes diferencias», cree la organización de cara el final en la Cueva de Mendukilo, un enclave turístico de Larraun.


Bizkaia recuperará el protagonismo con la tercera y la cuarta etapa. Basauri será el escenario de la jornada más llana, pero no exenta de trampas. Primero se adentrará tímidamente en Álava, con pasos por Llodio, Artizniega y el puerto de la Barrerilla. Habrá dos cotas más antes de otro final explosivo, cuesta arriba. La meta se ubicará en el barrio de Basozelai, tras una rampa de 300 metros con picos del 19%.


El Vivero comenzará a decidir la carrera antes de que Arrete le coja el relevo. Eibar acogerá «la etapa reina», que no la última. Se alarga el kilometraje y el tramo intermedio del trazado habitual de los últimos años. Un sube y baja constante. Exkorrieta, Azurki ,Etumeta, Kalbario, Krabelin, Trabakua, Izua, Urkaregi y meta.


La localidad guipuzcoana de Bergara vuelve a ser final de etapa más de dos décadas después, incluirá seis puertos de montaña: Asentzio (3ª categoría), Gorla (2ª categoría), Azkarate (3ª categoría), Gorla (2ª categoría), Azkarate (3ª categoría) y Asentzio (2ª categoría). El recorrido finalizará en el centro urbano de Bergara, en Matxiategi Kalea.


Aunque la organización cree que es pronto para echar las campanas al vuelo en cuento a la participación, se espera la presencia de Isaac del Toro (UAE), Juan Ayuso (Lidl-Trek), Primoz Roglic (Red Bull-Bora), Mikel Landa (Soudal), Julian Alaphilippe (Tudor) y Ion Izagirre (Cofidis). «Parece que Roglic e Izagirre quieren despedirse aquí», ha desvelado Riaño.