Segovia ya tiene su primer Premio Goya de Fotografía. El fotógrafo cuellarano Enrique Madroño ha sido galardonado en la categoría de Gráfico por una imagen tomada durante el encierro tradicional de Cuéllar, en la edición de San Miguel de 2023. Un reconocimiento que, más allá del premio individual, marca un hito: es la primera vez que un segoviano se alza con uno de estos galardones nacionales. «Este es el primer Goya que se lleva un segoviano. Esto es historia», subraya Madroño, que insiste en el carácter simbólico del premio..

La fotografía premiada fue captada en el Embudo, uno de los puntos más estrechos y delicados del recorrido del encierro. La escena corresponde a un momento de máxima tensión: un toro de la ganadería Cebada Gago se detiene en el paso y comienza a embestir contra un poste de alta tensión al que se han subido cuatro mozos para protegerse. «El toro se da la vuelta y se queda ahí. Hay un poste de la luz y se suben cuatro personas», relata el fotógrafo. «Empieza a embestir, a dar golpes. Yo hice bastantes planos de esa escena, pero la que más me impactó fue esta, en la que el toro está mirando hacia arriba y ellos están con las piernas encogidas, agarrándose bien y mirando hacia abajo·.

La imagen, en blanco y negro, condensa en un solo encuadre el riesgo, la tensión y la fragilidad humana frente a la fuerza del animal. Precisamente ese carácter narrativo y documental es el que ha llevado al jurado a concederle el premio en una de las categorías más valoradas del certamen.

Según explicó el propio Madroño, durante la gala se destacó que el Goya Gráfico es «uno de los premios con más valor» por su naturaleza fotoperiodística. «Es un tipo de fotografía de reportaje, que es lo que a mí siempre me ha gustado», señala. «Yo siempre he querido ser reportero, de guerras o de eventos».

El reconocimiento llega, además, en un año especialmente significativo en su trayectoria. Esta ha sido su novena nominación a los Premios Goya de Fotografía, un certamen al que ha concurrido en distintas categorías a lo largo de su carrera. «Este año se han cumplido 26 años desde la primera vez que estuve nominado, que fue en el reportaje de bodas», recuerda. 

Con casi 39 años de ejercicio profesional, Madroño ha desarrollado su carrera principalmente en el ámbito del reportaje social -bodas, comuniones y bautizos-, aunque siempre ha mantenido un vínculo especial con la fotografía gráfica y documental, a la que considera su verdadera vocación.

En esta edición, además del premio obtenido, el fotógrafo cuellarano contó con una segunda nominación en la misma categoría. Se trata de una imagen tomada en el estadio de Valencia durante la final de la Copa del Rey entre el Real Madrid y el Barcelona, en la que se plasma en primer plano uno de los caballos de las fuerzas antidisturbios encargadas de la seguridad del evento deportivo. «Era una imagen muy impactante también», explica.

El galardón recibido consiste en una escultura de bronce realizada por el escultor Paco Rallo. Los Premios Goya de Fotografía y Vídeo Profesional, organizados por la Asociación de Fotógrafos y Videógrafos Profesionales de Aragón (AFPA), celebraron este año su vigésimo segunda edición y están considerados uno de los certámenes más prestigiosos del sector a nivel nacional.

Las fotografías premiadas y nominadas pueden verse hasta el 12 de febrero en una exposición instalada en la primera planta del hotel Boston de Zaragoza, así como en la web oficial del certamen