La cantante Rosalía tenía un gorro’alien’ de papel albal en la cabeza, en la entrevista del programa de No Soy Una Pringada. Se le … notaba distendida. Hablaba de espiritualidad, de ropa… hasta del significado de la vida. Luego se cambió el gorro por uno negro, se puso unas gafas de sol y pidió un cigarrillo. Le llevaron una cajetilla, con la marca visible en cámara, y ella sacó uno y lo encendió. Despidió una gran nube blanca. «¿Nos lo fumamos a medias?», invitó a su entrevistadora, que aceptó e hizo volutas con el humo. «Qué estilazo», le halagó la intérprete de ‘Lux’.
La secuencia del pódcast ‘Special People Club’ llegó a las redes sociales y ahora una asociación contra el tabaco ha decidido acudir a los tribunales. Nofumadores denunció a Rosalía y a Soy una Pringada por fumar durante la grabación de una entrevista. La acción judicial de este miércoles consiste en una «denuncia formal por una triple infracción de la normativa vigente», explican. Lo hacen, aseguran, por «el grave impacto» que tiene «la emisión de imágenes de consumo de tabaco en un formato dirigido a un público joven».
Emitido en la plataforma Podimo, el programa se hacía en «un espacio interior cerrado», según los denunciantes. Además, «se muestra de forma reconocible, en la primera versión de la entrevista colgada en la plataforma, la marca del producto». Un Lucky Strike.
Las infracciones serían, uno, «fumar en un espacio interior cerrado, que entraría en la categoría de centro de trabajo»; dos, incumplir la ley que «prohíbe expresamente que en los medios de comunicación y servicios de la sociedad de la información los presentadores, colaboradores o invitados aparezcan fumando o muestren, directa o indirectamente, marcas de productos del tabaco»; y tres, violar otra ley que veta «toda comunicación comercial, promoción o exhibición de productos de tabaco en contenidos audiovisuales y en redes sociales, incluidos aquellos difundidos a través de plataformas digitales y servicios bajo demanda», explican en un comunicado.
Aunque el original fue retirado por la plataforma para volver a publicarlo editado, la asociación Nofumadores.org insiste en que la falta ya había sido cometida y que en la nueva versión «se sigue verbalizando explícitamente y el humo continúa siendo visible durante la escena». «La pixelación del cigarrillo no neutraliza el mensaje ni el acto de fumar. El consumo sigue siendo reconocible, se normaliza y se legitima. El efecto final es el mismo: una promoción implícita del tabaco en un formato dirigido a audiencias jóvenes, protagonizado por una figura con millones de seguidores en todo el mundo».
Advierten de un «grave problema ético» por parte de Rosalía, a la que acusan de «banalizar el consumo de tabaco como un gesto estético o admirativo en formatos de gran alcance entre población joven». Con anterioridad, la cantante ya había sido denunciada, en diciembre de 2024, por compartir una «conocida marca de tabaco en sus redes sociales». «Esta reiteración refuerza el carácter sistemático de la normalización del tabaco y aumenta la responsabilidad social de la artista», dice Nofumadores.