El GBC metió diez puntos en el último cuarto. Y casi gana por treinta puntos. La ciclogénesis ya se había desatado durante los treinta … minutos anteriores en un espectáculo baloncestístico de una enorme magnitud. Los chicos de Sergio tuvieron una máxima renta de 42 puntos (81-39) a poco de terminar el tercer acto. Un soberano paseo que encumbra una espectacular racha de once triunfos en los últimos doce encuentros. El GBC ya ha pasado a Estudiantes y es cuarto en la tabla.

Se fue calentando poco a poco el Inveready GBC, de la misma manera que el goteo de espectadores dejó una buena entrada en el Gasca. A medida que se iba colocando el público, el equipo de Sergio García mejoró sus prestaciones. Maiza les puso por delante tras un triple desde la esquina, 14-13 (min. 8) y a partir de ahí voló. Sacó el manual del buen baloncesto y desató una ciclogénesis explosiva en el Gasca.

Inveready GBC

Varela (11), Tate (11), Hanzlik (13), Ansorregi (7) y Nicolau (6) -quinteto inicial- Zubizarreta (0), Maiza (15), McGhie (14), Korsantia (6) y Ngom (10) T3:9/23 T2:21/33 TL:24/35 REB:35 ASIS:20 ROB:2 PERD:11 VAL:109

93

65

tizona

Terins (7), Jackson (11), Seoane (0), Parrado (4) y Vilá (20) -quinteto inicial- Alonso (6), Jofresa (2), Zidek (2), Brown-Ferguson (10), Huelves (0) y Gil (3) T3:6/23 T2:16/34 TL:15/24 REB:22 ASIS:13 ROB:5 PERD:7 VAL:52

  • Parciales:
    18-15, 50-30 (descanso) 83-42 y 93-65 (final).

  • Árbitros:
    Morales, Ibáñez y López Lecuona. Sin eliminados.

  • Incidencias:
    Unos 900 espectadores en el Josean Gasca.

McGhie y Korsantia fueron poniendo las primeras piedras y el primer gran parcial lo culminó Jalen Tate, 28-18 (min. 14) . El Tizona estaba siendo desarbolado y solo aguantaba Vilá el ritmo anotador de los locales. Este voraz GBC no se iba a parar ahí y quería más. Algo que consiguió con una mezcla de juego en equipo y jugadas de uno contra uno que acabaron en la cazuela burgalesa.

Entre Nacho Varela y Tate pusieron pasas arriba el ataque guipuzcoanos, con dos triples del chileno, más un robo que acabó en antideportiva. Ansorregi, un triple lejano de Hanzlik y un gancho de Nicolau pusieron un máxima para frotarse los ojos, 47-22 (min. 28) y Tizona solo pudo rebajar cinco puntos hasta el descanso.

Sin relajarse

Lejos de relajarse, el Inveready salió al son de los truenos de la ciclogénesis y de los AC/DC: 13-1 de parcial para superar los treinta de renta y dejar el choque finiquitado. Hanzlik y McGhie picotearon desde fuera, Varela dio una clase magistral, Tate penetraba como cuchillo en mantequilla y Ngom se colgaba una y otra vez del aro. El Tizona era un espectro que viajó sin chubasquero a la tormenta que sobrevoló el Gasca, no le salía nada.

El GBC alcanzó una máxima de 42 de ventaja, y en el último cuarto, todas las que habían entrado dieron en el aro. Una tormenta perfecta y un resultado estupendo para dar miedo a los rivales.