Polémica en el minuto 44. Caleta Car remató de cabeza a la salida de un córner y el balón impactó en la mano derecha de … Aymeric Laporte dentro del área. La Real Sociedad reclamó penalti de inmediato y con tremenda insistencia.

Lo hicieron en el campo los jugadores txuriurdin mientras en el banquillo Pellegrino Matarazzo protestaba con vehemencia tras ver la repetición. El colegiado José María Sánchez Martínez detuvo el duelo varios minutos en medio de la incertidumbre. En el lado contrario, Ernesto Valverde hacía gestos de calma y negaba que hubiera infracción porque alegaba con razón que su central tenía la mano hacia abajo.

Desde el VAR, Mario Melero no llamó al árbitro a revisar la jugada. Sánchez Martínez reunió a los dos capitanes sobre el césped y les explicó su decisión, reiterando con gestos que no había nada punible. Oyarzabal no quedó satisfecho y al inicio de la segunda parte mantuvo sus quejas ante el colegiado. ¿Qué les comentó a los capitanes? «Nos ha dicho que lo iba a revisar. Que la mano que le da es la que más cerca del cuerpo está y que la tiene prácticamente pegada y que no es punible pitar esos penaltis. Este árbitro es un grandísimo árbitro. Tiene personalidad y el VAR ha estado bien».

La interpretación pudo apoyarse en dos argumentos: una posible falta previa o la consideración de posición natural del brazo, que estaba hacia abajo en el momento del impacto.