La actriz Ana Milán visitó anoche ‘El Hormiguero’ para presentar su nueva novela ‘Bailando lo quitao’, ya disponible en las librerías. La obra se centra … en los recuerdos de una mujer que cuenta cómo ha sido su vida a contracorriente.

El título sorprende a todos. Y Pablo Motos le preguntó por ello. «Yo soy muy disléxica», confesó Milán entonces. «Una vez dije esa frase y me pareció así mejor que la original, ‘que me quiten lo bailao’. Quiere decir que en la vida no siempre vienen buenas y, aun así, uno tiene la obligación moral de levantarse y bailar un poquito», aseguró.

Milán introduce en la obra anécdotas basadas en hechos reales como el pasaje de Sor Presentación, «mi profesora en el colegio Las Esclavas de Almansa». «Un día, salía del colegio con mi mejor amiga Rosana y había nevado. Nos quedamos jugando con la nieve y se nos hizo de noche. Pensé que me iba a caer una bronca de mis padres al llegar a casa. Y yo, que era muy mentirosa, se me ocurrió decirle a mi madre que llegaba tarde porque se había muerto Sor Presentación. Mi madre mandó una corona de flores con condolencias al colegio y, claro, la llamaron, porque no había muerto la mujer ni nadie», contó entre risas.

La actriz continuó narrando anécdotas de su infancia. «Yo era muy mala», confesó. Hasta tal punto que vio a su madre «llorar de rabia». «Le había liado alguna y no quería pegarme. Pobrecita…», recuerda ahora. «También me tuvieron que despegar los dedos de las manos porque me los pegué con Loctite».

Más allá de su papel como actriz, Milán también desveló que le gustaría ser directora de hotel. Y detalló cómo sería su hospedaje perfecto: «Sería grande, rollo parisino, con jardines y equipos trabajando al unísono».