Pocos deportes, y el tenis es uno de ellos, permiten el mismo atuendo en el escenario de juego de los oponentes. Pantalón blanca y camiseta … naranja de la misma marca, y apenas una gorra como elemento diferencial entre el gigante ‘patilargo’ Alex Michelsen (1,93, pero un tren superior más normal) y Alejandro Davidovich, dos tenistas unidos por su gafe en las finales del circuito. Tres cedidas por el californiano de sólo 21 años, en una dilapidando un ‘match ball’ (Newport, 2024), y cinco por el malagueño, y dos de las cuatro del año pasado (Delray Beach y Washington) en idénticas circunstancias.
Pero anoche Fokina bordó el tenis en la central del ATP 500 de Dallas para meterse en los cuartos de final del torneo, donde le espera el ganador del duelo de hoy entre el canadiense Denis Shapovalov (40º) y el estadounidense Aleksandar Kovacevic (78º). Sólo ante el primero hay dos precedentes en el cara a cara, con resultado desigual, el triunfo en dos mangas en semifinales de Acapulco el año pasado, y la derrota en tres sets en el Masters 1.000 de Indian Wells de 2022.

Alex Michelsen, en acción.
AFP

Ante un rival que vive ante todo de su servicio fue el tenis, y de muy alto nivel, el que le dio una victoria relativamente sencilla a Davidovich, que después de perder los primeros seis puntos del partido comenzó a jugar como los ángeles. Sus golpes cortados complicaron mucho la vida a Michelsen, la profundidad de sus tiros desde el fondo, con muy pocos errores, y los altos porcentajes con su saque le dieron una rápida ventaja. Además, no tardó en descifrar el saque del norteamericano, semifinalista en Brisbane, en el primer torneo del año, pero al que le quedaron ya pocos argumentos en la pista para plantar cara.
Así las cosas, Davidovich logró un ‘break’ ya en su segundo turno al resto y estuvo cerca de irse dos quiebres por delante en esa primera manga, en la que sólo sufrió en el sexto juego, en el que pasó del 40-0 a tener que superar su primer y único punto de ruptura. Se le vio muy rápido, inmune al dolor en sus clásicas caídas por para forzar alguna devolución, y muy serio en su actitud.
Para colmo Davidovich ganó en blanco al resto el primer juego del segundo set, en el aval que le faltaba para encarar confiado el resto del choque. Apoyándose en su saque cuando más le exigía Michelsen, avanzó en el partido sin más contratiempos. Sólo cedió nueve puntos con su saque y acabó el partido sin perder su servicio, lo que es noticia a tenor de su trayectoria. Sus porcentajes (76% de primeros y 77% de puntos ganados con ellos) no son nada habituales en él, en una de las pistas más rápidas del circuito.
Davidovich mejora ya su actuación de 2024 en Dallas, donde cedió en segunda ronda ante Cobolli. Como tercer favorito del cuadro, hay expectativas cara al pase a semifinales, pero ya entonces podrían esperarle dos ‘top ten’: Ben Shelton y, por el otro lado del cuadro, Taylor Fritz, los dos grandes aspirantes al título.