Nada más concluir el primer asalto de la semifinal copera ante la Real Sociedad en San Mamés, en la que los txuri urdin tomaron merecida … ventaja (0-1) gracias al gol de Turrientes, el vestuario del Athletic se conjuró y lanzó un mensaje de optimismo a la afición para seguir soñando con la final. Algo así como el famoso eslogan que utilizó Barack Obama en las presidenciales de Estados Unidos en 2008: ‘Yes, we can’. «Un 0-1 es bastante asequible. Es un resultado difícil, pero no imposible. Vamos a ir a por ello», lanzó el capitán Iñaki Williams. Otro tanto hizo el portero del torneo del k.o. Alex Padilla: «Estoy seguro que vamos a sacar adelante el partido de Anoeta», aseguró.
Los rojiblancos se aferran así al espíritu de los Orue, Garay, Canito, Mauri, Maguregi, Gainza… que la temporada 1954-1955 consiguieron por última vez remontar una eliminatoria copera a doble partido que, al término del primer envite en casa, se había puesto cuesta arriba. Fue ante el Murcia en octavos de final. Los pimentoneros, al igual que el conjunto donostiarra ahorra, se impusieron 0-1 en La Catedral. En la vuelta disputada siete días después en La Condomina, sin embargo, los rojiblancos lograron imponerse por 0-2 gracias a los goles de Maguregi en el minuto 23 y Markaida cuando el encuentro agonizaba –minuto 90– logrando así el billete para cuartos.
Esa campaña, después de verse contra las cuerdas, consiguieron tocar el cielo por decimoctava vez en el torneo superando por la mínima (1-0) al Sevilla en la final disputada en el Bernabéu, con gol de Uribe. Aunque el Athletic ha tenido que afrontar en doce ocasiones una situación similar a la actual, sólo esa vez ante los murcianos consiguió darle la vuelta a la eliminatoria. El resto, la moneda siempre ha salido cruz. La campaña 1989-1990, sin ir más lejos, los entonces dirigidos por Howard Kendall sucumbieron en la ida de los octavos 0-1 en casa ante el Barcelona y quedaron apeados del torneo tras caer también por idéntico resultado en el Camp Nou.
Dos temporadas más tarde, la 1991-1992, los rojiblancos perdieron con autoridad en casa en la eliminatoria de cuartos ante el Atlético (0-3) y en el Vicente Calderón volvieron a hincar la rodilla (1-0). El Zaragoza fue su bestia negra en Copa los cursos 1993-1994 y 1995-1996. La primera vez, el conjunto maño arrancó un 0-2 de La Catedral y el empate posterior en La Romareda (1-1) dejó a los rojiblancos fuera de su torneo fechiche, otra vez en cuartos. Dos cursos después, los aragoneses volvieron a superar al Athletic, está vez gracias al valor doble de los goles en campo contrario. Los hombres de Dragoslav Stepanovic cedieron 2-3 en casa en la ida y, pese a ganar después 0-1 en tierras aragoneses, se marcharon para casa en octavos.
Recuperar lesionados y sensaciones
Este milenio, la historia se ha repetido en otras cuatro ocasiones. La temporada 1999-2000 fue el Rayo el que dejó en la cuneta a los leones tras ganar 0-1 en San Mamés y saldar después con empate sin goles la vuelta en Vallecas. Cinco años más tarde –campaña 2005-2006–, el conjunto rojiblanco se vio apeado en octavos por el Real Madrid que se impuso 0-1 en San Mamés con gol de Beckham y goleó 4-0 a los entrenados por Javier Clemente en el Bernabéu.
Las dos últimas ocasiones en las que el Athletic no pudo levantar una eliminatoria a doble partido que se le puso cuesta arriba en casa fue en las campañas 2015-2016 y 2018-2019. En la primera, El Barca arrancó un 1-2 de Bilbao y volvió a ganar 3-1 en el Camp Nou, mientras que en la segunda el Sevilla dominó 1-3 en San Mamés haciendo insuficiente el triunfo rojiblanco en el Sánchez Pizjuán (0-1). El 0-1 cosechado por la Real en La Catedral complica el sueño rojiblanco de una nueva final, pero los hombres de Ernesto Valverde se aferran al hecho de que no es un marcador «imposible» de superar y que el duelo de vuelta se disputará dentro de tres semanas –4 de marzo–, tiempo suficiente para recuperar a jugadores importantes que se encuentran lesionados, así como las sensaciones perdidas.