Con el Play-In ya en el horizonte y Praga convertida en la gran fortaleza europea que espera al Casademont Zaragoza, el equipo encara la semana más decisiva del curso. No es tiempo de ruido, sino de pulso firme. Gernika aparece como última escala antes del asalto continental y, mientras el grupo ajusta piezas, la ciudad ya se mueve al ritmo del desafío. “Es un miércoles cualquiera y 150 personas pillan un chárter a Praga”, describe Helena Pueyo -actual jugadora más valorada del equipo en Euroliga- en una entrevista con SPORT ARAGÓN, en la que analiza el momento actual del equipo, el camino recorrido, comenta la necesidad de mejorar en el triple y muestra el convencimiento de un cuadro maño que no le teme a nada ni a nadie, ni siquiera al vigente campeón de Europa: «Hemos demostrado que podemos luchar contra quien sea”.
P: ¿Cómo se encuentra física y mentalmente en este momento clave de la temporada?
R: Me encuentro bastante bien, la verdad. Físicamente estoy bien, por suerte, y ojalá sea así siempre. Mentalmente, bueno, estamos en un momento de la temporada que es un punto duro, que ya llevamos mucha carga de partidos, entrenos, viajes y todo. Pero bueno, creo que tanto yo como el equipo estamos en un buen momento, sabemos lo que nos toca y vamos a hacer lo que hemos intentado hacer siempre hasta ahora.
P: Tercer año consecutivo entre los 8 mejores equipos de Europa, que se dice pronto. ¿Qué resumen hace de esta segunda fase de Euroliga? Han pasado del 3-3 al 7-5 en esta ronda…
R: Desde que empezamos, cuando fuimos a Brno parecía que no íbamos ni a entrar en Euroliga y ahora estamos aquí, creo que nunca puedes dejar de intentarlo. Creo que nosotras, se nos haya puesto el rival que sea enfrente, hemos competido al máximo. Ha habido partidos que, por más o menos suerte, hemos perdido o otros que hemos ganado. Sí que es verdad que los dos partidos de Valencia creo que fueron clave. Creo que tanto allí, en esa remontada de veintipico puntos, como la vuelta aquí en casa fue clave para estar donde estamos ahora. Ha sido un balance positivo, porque al final el objetivo era poder entrar en ese top 8, que parece poco, pero hombre, es top 8, ¿no? Y compites contra los mejores de Europa. Estamos en un buen momento y queremos más. Aunque nos venga Praga ahora, sabemos que es un rival súper complicado, pero vamos a intentarlo como contra todos.
P: ¿Cómo han convivido con esa presión de “prácticamente no puedo fallar” en esta segunda fase?
R: Creo que no nos poníamos tanta presión hasta que llegaba el momento. Al final jugando doble competición tampoco te puedes enfocar solo en un partido, pero creo que el equipo sabía a lo que iba. Mariona sí que es verdad que nos hacía alguna charla comentando que «estamos aquí, somos conscientes, podemos dar un paso para adelante y sacarlo». Y creo que tanto nosotras como gracias a la ayuda de la afición, sobre todo aquí en casa, hemos podido sacar esos partidos. Sobre todo es nuestra mentalidad, de saber que a lo mejor la gente apuesta menos por nosotras, por lo que dicen ahí en las redes sociales, pero vamos a salir a darlo todo, a ser nosotras, a hacer lo que hemos hecho hasta ahora. Al final creo que se han visto cosas positivas.

Helena Pueyo durante un duelo de Euroliga. Fotografía: FIBA.
P: Toca Praga, vigentes campeonas de la Euroliga. ¿Cómo poder ganarles? ¿Dónde está la clave?
R: Todo el mundo sabe quién es Praga y cómo juegan. Sobre todo por lo que hicieron el año pasado. Creo que tenemos que centrarnos en nosotras, en nuestro juego, en nuestro plan de partido y sí que es verdad que intentar sacar ventaja en algunos puntos que podamos va a ser complicado, pero bueno, creo que si salimos a por todas y vamos todas juntas vamos a poder tener alguna posibilidad. Ojalá que sea así y sobre todo no rendirse, porque luego, aquí en casa, cambia mucho el panorama a jugar fuera. Ojalá que ese primer partido allí pueda ser bueno, podamos irnos con buenas sensaciones y si ganamos ahí yo creo que aquí se puede armar.
P: Claro, eso es lo que le iba a decir, que en mis cábalas internas tampoco está tan mal jugar el primero fuera, porque como se gane, aquí con 10.000 personas…
R: No podemos perder. Lo hemos hecho antes así que ojalá repetirlo.
P: ¿El objetivo es claramente estar en la Final Six aprovechando que se juega aquí?
R: Sí, además sobre todo después de todo lo que pasó el año pasado, que también estuvimos ahí al filo de poder entrar, y más cuando sabes que la Final Six es aquí en casa. ¿A quién no le gustaría? Pero bueno, nos ha tocado Praga. Es lo que hay. Vamos a intentar competirlo, porque hemos estado en situaciones que también nos han tocado equipos grandes y, por ejemplo, cuando jugamos contra Fenerbahçe, nadie se esperaba casi poder ganarles, encima fuera de casa, y casi. Entonces, creo que hemos demostrado que podemos luchar contra quien sea y a ver si en Praga podemos hacerlo igual.
P: Van a viajar, como mínimo, 150 aficionados rojillos en un chárter un miércoles laboral. Supongo que no quedan adjetivos para definir a la Marea Roja.
R: No, son increíbles. Desde el primer partido al último partido, aunque perdamos, aunque ganemos, están ahí siempre con nosotras. Cosas como esta de nuestra afición creo que marcan la diferencia. Es un miércoles cualquiera y pillan un chárter a Praga. Sí que es verdad que hay que dar las gracias al club por poner ese chárter, porque así también ha sido más fácil. Siempre que vamos a jugar a cualquier parte del mundo hay alguien con la bandera del Casademont… es impresionante.

Helena Pueyo lanzando un triple ante el Brno. Fotografía: FIBA.
P: Centrando el tiro en el aspecto más técnico o de juego, no sé si ven obligatorio que una de las cosas a mejorar quizá sea pulir esas desconexiones en defensa. El equipo no encaja grandes aluviones de puntos, pero sí que tiene ciertos momentos en los que recibe canastas de más. Praga no hará prisioneros… ¿Cómo evitar esas desconexiones?
R: Creo que esas desconexiones son clave y sobre todo jugando contra equipos a este nivel. Una desconexión puede significar 4 puntos para ellas, un contraataque, todo. Entonces hay que intentar cometer el menor número de fallos posibles. Creo que, cuando ganamos nuestros partidos es cuando hacemos una buena defensa, porque luego en ataque, quieras o no, nos conectamos todas, hacemos cosas, pero sobre todo hay que empezar en la defensa. Es un punto de lo que hablamos el miércoles en el entrenamiento, que para Praga es algo muy importante salir bien mentalmente, sobre todo en la defensa y luego hacer nuestro juego. Si hacemos una buena defensa, siempre nos sale un buen ataque. El tema físico también va a ser bastante importante, el tema talento sabemos que todas las que están ahí están ahí por algo, pero bueno, va a ser un partido bonito y ojalá que nos lo podamos llevar.
P: Le quería preguntar también por el tema del triple. 16/96 en los últimos cuatro partidos y 9/67 en los últimos tres. Cantero dijo que es más mental que de manos. ¿Cómo revertir esta situación?
R: Hemos tenido en estos últimos partidos poco acierto. Creo que en el último partido tuvimos un 11%, que es algo que no había pasado nunca. Creo que somos personas y es baloncesto. Un día puedes meter más o menos y a lo mejor estamos pasando por esa racha en el tiro de tres, pero todo el mundo sabe que podemos meter. Lo hemos hecho antes, vamos a entrenar, vamos a seguir practicando ese tiro y seguro que van a entrar. No sé cuándo, pero ojalá que en los momentos clave entren y que lo podamos sacar. Sí que es verdad que el tema mental hace también mucho. Cuando ves que no metes tantos y que llevas ya partidos, el tema mental te dice, «a ver si ahora sí, a ver si no», entonces a lo mejor no estás con la misma confianza, estás un poco más a ver qué pasa. Creo que esto es deporte, en cualquier deporte pasa y estas malas rachas acaban.
P: En los últimos duelos, el equipo parece que atraviesa un pequeño bache, sin encontrar su mejor juego, el que ha demostrado durante todo el curso: dos derrotas consecutivas, Valencia (67-72) y Lugo (70-67). ¿Qué factores cree que han influido? ¿Cansancio acumulado por la doble competición?
R: Creo que también viene un poco por jugar doble competición al final. Disputar dos partidos en una semana es duro, y ya hablando de Euroliga y de equipos top en la Liga Española… Este año se está viendo que aunque vayas primero o segundo puede pasar lo que sea contra quien sea, eso también influye. También el hecho de haber jugado muchos partidos como si fuesen finales. Al final lo de Brno, Valencia… creo que han sido partidos clave y creo que nos hemos puesto en situaciones complicadas con presión. Eso también, mentalmente, cuando ves que en estos últimos partidos no sale como tú querías, pues cuesta. A ver si podemos salir de ese bache. Creo que hemos vuelto ahora esta semana bien, motivadas y confiadas de que podemos sacar todo lo que nos queda por ahora. A ver si puede ser así.
P: ¿El objetivo real en Liga es ganar el título?
R: Sí, ojalá. Yo creo que todas queremos ganarlo y sería un premio bastante importante también para el club. Ojalá, pero como es una Liga tan larga y puede pasar lo que sea, aún queda mucho.
P: Para ello, hay que ir paso a paso y primero toca Gernika en casa. Tras caer contra ellas allí, en el País Vasco, empezó la inaudita racha de 15 victorias. Siempre han sido un rival difícil. Es obvio que saldrán a ganar y a darlo todo, pero, a pesar de ello, ¿es inevitable que una parte de la cabeza esté ya en Praga?
R: Sí. Creo que todo el mundo estamos pendientes de ese partido y con muchas ganas, porque sí que es verdad que nos estamos jugando mucho. Creo que la idea con el duelo de Gernika, fuese quien fuese, es aprovecharlo. Tampoco como un entreno, pero sí para poder competir al máximo, para poder sacar esa competitividad de todo el equipo y para poder llegar con buenas sensaciones. Sí que es verdad que, ahora en esas últimas dos derrotas, no nos vemos del todo finas. Ahora si nos dijeran que el próximo partido es Praga, bueno… Es mejor llegar ganando y poder sacar este partido con buenas sensaciones, además jugando en casa. Sabemos que Gernika es un equipo que siempre nos lo pone complicado. Sí que es verdad que jugar en su pista también es bastante chungo, pero creo que tenemos que intentar volver a competir como sabemos, a volver a sacar toda esa rasmia, y poder llegar la próxima semana con todo puesto y con mucha motivación para ese partido en Praga.

Helena Pueyo intenta zafarse de una rival ante el Praga, el curso pasado. Fotografía: FIBA.
P: Pasando al apartado individual, dígame sus sensaciones hasta el momento en este curso 2025/26
R: Me siento con mucha confianza, muy cómoda. Sí que es verdad que a lo mejor el año pasado me costó un poco más el tema de adaptación, pero bueno, creo que este año hemos hecho un grupo chulo. Creo que estamos haciéndolo ver, que podemos jugar a un buen baloncesto y personalmente estoy bien. Físicamente también estoy bien y con ganas de más también, con ganas de poder sacar más y de ayudar más al equipo.
P: Este es su segundo año en el equipo. ¿Se nota con más peso, siendo una de las líderes del vestuario? ¿Qué cree que ha cambiado desde aquella Helena Pueyo que llegó antes del verano de 2024 a la Helena Pueyo actual?
R: Cuando llegué sabía el nivel que había en la Liga, había visto muchos partidos, pero al final es un tema de adaptarte, sobre todo al equipo en estas competiciones de tanto nivel. Sí que es verdad que fue pasando el año, intenté aprender de mis compañeras, de cómo va la Liga, cómo va todo esto. Y este año creo que muchísimo mejor, tanto con las compañeras como con el equipo. Creo que se está viendo también. A lo mejor no soy una líder como Mariona, que está en la primera fila, igual estoy un poco más atrás, pero siempre intentando apoyar todo, dar lo mejor y hacer que el equipo juegue.
P: Ha mejorado en muchas cosas este año, eso es una realidad, pero me quedaría especialmente con el tema de la defensa y de los robos. ¿Siente que ha ampliado su repertorio en este aspecto? ¿Cómo ha sido este progreso?
R: Sí. Creo que defensivamente he mejorado, pero ya no solo en los robos, porque eso es algo que desde hace ya años me sale sola. Con los brazos largos y el poder posicionarme bien… creo que es algo que sale de mí, que me sale más natural, que no es algo técnico. Luego, en todos los aspectos técnicos en la defensa, creo que tanto yo como el equipo hemos mejorado muchas cosas. No creo tanto en el tema de los robos. Sí, alguien puede robar más o menos, pero es algo que me sale así, natural, no es que entrene.
P: La otra parcela que quería tratar es el tema del ataque. Siempre se ha caracterizado por ser una francotiradora desde la línea de tres, pero en los últimos partidos, casi desde aquella maldita canasta que se salió ante Fenerbahçe, parece que se le está haciendo cuesta arriba anotar. Lleva bastante tiempo en esto del baloncesto profesional y le habrá pasado otras veces. ¿Cómo se puede salir de ese bache?
R: Sí, yo creo que son también rachas. He tenido momentos, anteriormente, que había partidos y partidos que a lo mejor no metes tanto de tres y más de dos, y al final en los partidos que te pasa eso intentas ayudar al equipo en otra cosa, en defensa, rebotes, lo que sea. Lo más importante en esos momentos es no perder la confianza, no tener miedo a tirar, porque mucha gente, cuando ve que falla, luego tiene miedo a tirar más. Yo no. Eso es algo que he podido aprender. A lo mejor, cuando era un poco más pequeña y veía que fallaba ya decía «no quiero tirar». Tengo mucha confianza, y aunque falle voy a seguir tirando. Sé que van a entrar, tanto en mi caso como en el de todo el equipo. Es algo más mental.
P: Ese triple ante Fenerbahçe que se salió… ¿Cómo fue la sensación en el momento y al acabar el partido, ya en la ducha y en el vuelo de vuelta? Imagino que estarías fastidiada, ¿no?
R: Sí, acabamos con rabia, porque hacer ese partido, encima fuera de casa… Sabíamos que era Fenerbahçe, pero sabíamos que podíamos competirles. Entonces al ver el marcador y que tuvimos esas dos últimas posibilidades y que no entrara, bueno… pues sí, un poco jodida. Si hubiese entrado hubiese sido… Pero bueno, al final yo creo que me quedo con el partido que hicimos, pues es verdad que nos da mucha confianza y, aunque venga Praga o quien sea, sabemos que podemos competir, que no somos inferiores. Claro, y bueno, una pena, pero al final hay que tirarlo para que pueda entrar. Es lo que hay.

Helena Pueyo defiende un balón ante Reyer Venezia. Fotografia: Esther Casas / Casademont Zaragoza.
P: ¿Un deseo para lo que resta de curso?
R: Poder ganar los máximos trofeos posibles. Al final, creo que la Copa de la Reina también es un objetivo que tenemos y ojalá poder entrar en la Final Six aquí en casa. Yo creo que mi mayor deseo es ese, poder jugarla aquí en casa con toda la afición. Ojalá que sea así. Después la LF Endesa, pues también, pero bueno, para eso aún queda mucha temporada.
P: Un mensaje final para la Marea Roja
R: Muchas gracias por seguirnos siempre. Vayamos donde vayamos, siempre hay alguien con una camiseta roja puesta. Gracias a ellos hemos sacado partidos importantes y, como siempre decimos, son nuestro sexto jugador. Estamos muy agradecidas de que vengan siempre, de que nos apoyen aunque perdamos, aunque ganemos. Les animo a que sigan viniendo, que aún queda mucho.
P: Y lo mejor… aún queda lo mejor…
R: Eso es, aún queda mucho y lo mejor.