«La extrema izquierda mata». Es una de las denuncias más repetidas en Francia después de que la milicia de extrema izquierda conocida como ‘Jeune Garde’ (Joven Guardia) linchase el jueves a un joven de 23 años en Lyón, ocasionándole tales daños que ha fallecido este sábado. El colectivo está ligado a un diputado de La Francia Insumisa (LFI) de Jean-Luc Melenchón.
Quentin D. fue masacrado en la tarde del jueves al margen de un mitin celebrado en un recinto universitario por la activista abiertamente pro-Hamás, miembro de LFI y diputada europea, Rima Hassan. Miembros del ‘Colectivo Némesis‘, una organización feminista nacionalista había acudido a manifestarse pacíficamente para denunciar los discursos islamistas en las facultades universitarias.
Una milicia apoyada por Irene Montero
La llamada ‘Jeune Garde’, a cuyos militantes se achaca la agresión, es una organización «antifascista» violenta dirigida, entre otros, por diputado melenchonista, Raphael Arnault, fichado «S» como responsable de actos de violencia. Una de sus más recientes acciones fue agredir a un joven en el metro; su delito, ser judío. La milicia recibe también el apoyo de la exministra española y eurodiputada Irene Montero, como recoge en su perfil de Instagram la organización.

La Jeune Garde difunde en sus redes sociales el apoyo de Irene Montero
El exministro del Interior antes del nuevo gobierno de Sebastien Lecornu, Bruno Reatilleau, había pedido la prohibición de esta milicia de extrema izquierda. El Consejo de Estado, integrado por una mayoría de jueces provenientes de la izquierda, no ha tomado una decisión definitiva sobre el grupo.
A un mes de las elecciones municipales, la violencia de la extrema izquierda entra en juego. Por ello, los miembros de La Francia Insumisa, empezando por la activista propalestina Rima Hassan, reaccionaron rápidamente tras el ataque para lamentar lo sucedido, conscientes de que la brutalidad de las milicias que apoyan abiertamente pueda restarle votos. El alcalde ecologista de Lyón y otros dirigentes ecologistas también se unieron al coro de lamentaciones, pero ningún «tuit» puede borrar recientes declaraciones de miembros de la extrema izquierda y sus aliados en apoyo a la «violencia contra los fascistas».
Melenchón: «Detestan el fascismo. Bravo. Continuad»
Así, el propio Melenchón, sin hacer llamamientos abiertos, lo que le valdría una condena, alienta a los «grupos de autodefensa popular». El líder de la extrema izquierda francesa no ha parado de apoyar a la milicia de la ‘Joven Guardia’ en sus mítines y, por supuesto, combate su prohibición: «Son jóvenes que detestan el fascismo. Bravo. Continuad».
El líder de Joven Guardia, Raphael Arnault, con Melenchón. Tomada del instagram de Arnault.
El exministro Retailleau y primer candidato de la derecha tradicional (Los Republicanos) a las presidenciales en 2027, denunció «la extrema violencia que reina en los satélites que gravitan en torno a LFI, y dirigiéndose al caudillo de LFI dijo: «No, Jean-Luc Melenchón; no es la policía quien mata en Francia; es la ultraizquierda».
El presidente de la República, Emmanuel Macron, ha difundido un vídeo en el que incide en que «perseguir, llevar ante la justicia y condenar a los autores de esta ignominia es indispensable». «Ninguna causa, ninguna ideología justificará jamás el asesinato. Por el contrario, todo el significado de nuestras instituciones es civilizar los debates y proteger la libre expresión de argumentos», ha explicado.
El eurodiputado, también de Los Republicanos, François-Xavier Bellamy, manifestó que la extrema izquierda es la «amenaza existencial para nuestra democracia«. Y añadió: «Imaginen por un instante la reacción en el país si un militante de izquierda hubiera sido apaleado hasta morir al margen de una conferencia de un diputado de derecha. ¿Hay crímenes autorizados en Francia? ¿Quentin debe morir en la indiferencia?».
Imágenes de cómo la ‘Jeune Garde’ ataca a Quentin D.
Marine Le Pen, jefa del partido «Agrupación Nacional» (RN), pidió en «X» que «las milicias de extrema izquierda sean consideradas como grupos terroristas por el gobierno». «La democracia», añadió, «no debe aceptar por más tiempo a quienes quieren abatirla».
El socialista Boris Vallaud denuncia «violencias inaceptables», en plural. «La violencia de la extrema derecha se ha desencadenado, indicó en «X» el exprimer ministro macronista y también candidato a las presidenciales, Gabriel Attal.
Al diputado Arnault, uno de los fundadores de la ‘Joven Guardia’ se le atribuye una declaración sobre la posibilidad de que Marine Le Pen llegue a al Elíseo: «Habrá que asumir la violencia», dijo, según se denuncia en el libro ‘Mélenchon, le bruit et la fureur. Portraits d’un revolutionnaire’, del periodista Rodolphe Cart.
Una turba antifa
El joven y otros amigos habían acudido también para proteger a las jóvenes de ‘Némesis’ que ya han sufrido agresiones por grupos ‘antifa’ en varias ciudades francesas. Pero no tuvieron ni tiempo para reaccionar a los primeros golpes. Fueron atacados por una turba de ‘antifa’ en un primer momento. Más tarde, Quentin fue localizado ya al margen del evento y lejos de la facultad por el mismo grupo y golpeado salvajemente. Sufrió lesiones que le dejaron en estado de «muerte cerebral» hasta que finalmente ha perdido la vida este sábado.
El vídeo de la mortal agresión a Quentin D. y su amigo.
Lo que en un momento algunos medios presentaron como una «riña», o como un «enfrentamiento» entre bandas, se reveló, para las miembros de ‘Némesis’, como un linchamiento que la Justicia está investigando.
Los padres de Quentin D. han desmentido que su hijo perteneciera a un servicio de seguridad y le definen como pacifista. Estudiante de Derecho y Finanzas, Quentin D. convertido al catolicismo recientemente, dedicaba algunas noches a socorrer a personas sin hogar en las calles de Lyón.