La Real Sociedad ha sufrido un error arbitral de bulto en su visita al Santiago Bernabéu. Y es que al comienzo del segundo tiempo, … un piscinazo de Vinicius ha engañado al árbitro, Hernández Maeso, quien no ha dudado en señalar los once metros pese a las evidentes protestas de los jugadores de la Real Sociedad. El colegiado extremeño ni siquiera ha necesitado acudir al VAR, y se ha mostrado inflexible ante la evidencia de la acción: no era penalti.
Los txuri-urdin han comenzado la segunda mitad con la idea de recortar distancias. Con el 3-1 en contra en el marcador, Matarazzo ha optado por sustituir a un Wesley muy ausente y ha sacado a Guedes. Eso sí, apenas han tenido margen para responder ya que cuando apenas se había cumplido medio minuto de la segunda mitad, el Real Madrid ha lanzado una contra por la izquierda. Vinicius se ha hecho con el balón, ha encarado a Aramburu y tras un quiebro le han lanzado un caño. Sin embargo, el txuri-urdin ha rectificado y desde atrás se ha tirado al suelo para despejar el peligro. No lo ha hecho, pero tampoco ha tocado a Vinicius, quien no ha tenido duda alguna: se ha dejado caer al suelo sin motivo alguno.
Pese a lo evidente de la acción, el colegiado no ha dudado y ha visto penalti en el ‘piscinazo’ del jugador del Real Madrid. Sin discusión. Los jugadores txuri-urdin no daban crédito y se han quejado amargamente a Hernández Maeso, pero el colegiado se ha mostrado firme en su decisión pese a la evidencia: ni siquiera se ha acercado al VAR para ver la acción. El error del árbitro ha sido de bulto, y hasta los tres comentaristas de la retransmisión de Movistar+ se han mostrado de acuerdo en que no había atisbo alguno de infracción.
De hecho, el mismo Vinicius ha sido quien se ha encargado de lanzar el penalti. Y no ha fallado. Esta vez, Remiro le ha aguantado hasta el último instante, pero el brasileño ha disparado fuerte a la derecha del meta y ha marcado su segundo gol del partido. Curiosamente, el segundo de penalti.