Ya es domingo, y como siempre, aquí tienes tu crítica semanal de Dragon Ball GT. ¡Y ojo, que nos adentramos en uno de los mejores momentos de toda la serie, el combate de Goku Super Saiyan 4 contra Vegeta Baby!

De hecho, el episodio que analizaremos hoy goza de una calidad apabullante, con una factura técnica realmente cinematográfica. Esto que estás leyendo no es nada nuevo, pues ya hemos tenido muchas entregas con esta calidad a lo largo de esta serie.

Hablamos, como has podido ver en el titular, del capítulo 35 de Dragon Ball GT. ¿Pero por qué estamos ante un episodio tan bueno? ¿En qué se diferencio con respecto al resto?

Básicamente, fue la primera vez que vimos al Super Saiyan 4 en acción, uno de los momentos más esperados de los años 90, y la puesta en escena que nos regalaron estuvo a la altura de las expectativas. A día, de hoy, sigue siendo el mejor debut jamás visto del nivel 4. 

¿Y cómo arranca el episodio? Nada más y nada menos que con la transformación de Goku en Super Saiyan 4, esta vez, mucho más refinada que en el capítulo anterior, con una factura técnica alucinante que se mantendrá durante todo el episodio. Ver a Goku adulto derramar una lágrima al anhelar el planeta Tierra, justo antes de transformarse, es simplemente mágico.

Lo mejor de todo es que Bulma nos explica por qué Goku ha podido transformarse en Ohzaru observando la Tierra en lugar de la luna llena. Resulta que el planeta emite la misma longitud de ondas brut que la luna, esto es, más de 17.000 zenos:

Una vez asumida su nueva forma, y sin saber si podrá recuperar su estado original, Goku localiza a Vegeta Baby para darle la paliza de su vida. ¡Y vaya si lo consigue! Al principio, el saiyan deja que el tsufur desahogue todo su arsenal de golpes y ki sobre él, con el objeto de comprobar lo fuerte que se ha vuelto.

Y efectivamente, ninguno de los ataques de Vegeta Baby hacen mella en Goku, que no duda en pasar a la acción para demostrarle al tsufur quién es el ser más poderoso del universo. La calidad técnica de estas escenas de combate es puro cine.

Viendo la clara derrota de Vegeta Baby, Bulma idea un plan para dar un vuelco al combate, amplificando las ondas brut de la Tierra con unas antenas y posibilitar así la transformación en Ohzaru del tsufur, pese a que Vegeta ya no tuviera cola. ¡Dicho y hecho!

El plan de Bulma surte efecto y el tsufur se convierte en todo un Ohzaru Baby dorado, una máquina de matar que amenaza con poner en peligro al planeta entero. ¿Será Goku capaz de detener a esta bestia con su espectacular Super Saiyan de nivel 4?

¡CURIOSIDADES!

1- Esto que vas a ver justo abajo es muy, muy curioso. El episodio nos regala un plano de Vegeta Baby en el que vemos sus ojos detalladamente. Tal y como podemos deducir por el plano, los ojos del tsufur parecen estar formados por una suerte de cristal en el que se refleja todo lo que contempla.

Durante el resto de la serie los vemos de color azulado, simplificándolos mucho más, pero aquí se representan de este corte. ¿Acaso son realmente así y no pudieron ejecutarlos de manera acristalada por limitaciones técnicas?

2- Y ahora, el momento estelar de Mr. Satán. Cuando Vegeta Baby se transforma en Ohzaru, el campeón del mundo no puede evitar el chascarrillo y suelta un: ¿Qué es esto? ¿El planeta de los simios?

Su comentario es un guiño directo al famoso largometraje, y los chavales de la época lo pillamos al vuelo en la época, pero pensábamos que se trataba de una licencia de nuestro doblaje. Sin embargo, ¡nada más lejos de la realidad! Hemos revisado la versión original japonesa y fue ahí dónde nació esta referencia.

Y aquí terminamos el análisis de este episodio 35 de Dragon Ball GT, una auténtica joya de este anime de Toei Animation. ¿Qué te ha parecido? ¿Lo recordabas tan bueno?

Si te has quedado con ganas de más, mañana mismo regresaremos con una nueva entrega Z en Hobby Consolas. ¡Kai, Kai!

Valoración

Nota 93

Un episodio soberbio a nivel técnico, de lo mejor que hemos visto en toda la franquicia a nivel visual. La transformación de Goku en Super Saiyan 4 y su puesta en escena son simplemente sublimes, al igual que el nacimiento del Ohzaru Baby. Una pena que no se explique por qué ahora estos monstruos son de color dorado.  

Lo mejor

La transformación del Super Saiyan 4. La animación y factura técnica durante todo el episodio. El poder que desprende la nueva forma de Goku. El contraataque de Bulma tranformando a Vegeta Baby en Ohzaru.

Lo peor

Se repiten algunas escenas de la transformación en Ohzaru dorado de Goku, durante un flashback de Vegeta Baby. No se explica por qué los Ohzaru son de color dorado.